•   MONTERREY  |
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Su sabiduría boxística y su famosa quijada, pero sobre todo su excelente condición física, permitieron al veterano tijuanense Erik “Terrible” Morales poner fin a un retiro de dos años y medio, y derrotar por decisión unánime en 12 asaltos al peligroso nicaragüense ex campeón mundial ligero José “Quiebra Jícara” Alfaro, al que incluso dio una paliza en el último round.

Erik declaró que le faltó “afinar su preparación” para buscar cómo noquear a Alfaro, quien descargó su pesada derecha a lo largo de los episodios, pero sin lograr repetirla en forma decisiva, en tanto que Morales lo llevaba hasta el desconcierto total al someterlo con jabs, fintas y combinaciones; incluso el nuestro sacó la mejor parte en la mayoría de los cambios de golpes.

Morales confirmó que cuando sube sin el agobio del peso es capaz de todo, como lo hizo al vencer a Manny Pacquiao en 2005. Esta vez llevó a la escuela al más joven Alfaro (26 años, contra 33 de él). El centroamericano sufrió una cortada en la ceja derecha en el quinto round y la sangre le molestó en los episodios subsecuentes.

Alfaro ganó el primer round, que casi fue de tanteo, con derechas al cuerpo y a la cara, pero Morales regresó en el segundo al imponer su distancia y asestar combinaciones, con todo y que su enemigo insistía con rectos de su mano diestra.

En el tercero, Erik lució su ventaja en alcance al usar jabs y desplazarse por el ring, tal como lo haría en muchos de los episodios restantes. En este lapso sangró por la nariz y debió disputar cada centímetro contra su ambicioso adversario.

Los momentos de mayor apremio eran cuando Morales se quedaba contra las cuerdas y Alfaro capitalizaba los intercambios en corto.

Las fintas y la mejor técnica de Morales resultaron determinantes en los capítulos que siguieron para llegar con sus puños al cuerpo de Alfaro y esquivar un alto porcentaje de sus venenosos ataques, hasta llegar a un emotivo séptimo rollo. Ahí, el nica parecía apoderarse del dominio del pleito al enconcharse el mexicano, pero éste salió del apuro con combinaciones al contragolpe. Desde el octavo, Morales usó su astucia para fintar y engañar a Alfaro y sorprenderlo con combinaciones, sin que “Quiebra Jícara” dejara de ser un riesgo con su activa derecha; el golpeo al cuerpo de Morales funcionó y en el décimo giro le metió hasta cuatro ganchos al hígado al visitante; un derechazo de Alfaro lo estremeció, pero Erik apeló a la distancia para mantenerlo a raya.

En el round 11, Morales aceptó dos derechas a la cabeza, pero peleó de tú a tú con inteligencia y Alfaro pareció sangrar por la boca. Así, todo quedó listo para el gran cierre del tricampeón mundial, quien convirtió la cara del nica en una máscara sangrienta al fajarse y sacar la mejor parte. Las puntuaciones fueron: 117-111, de un juez y 116-112, de los dos restantes. Erik mejoró a 49-6, 34 nocauts. Alfaro quedó con 23-6, 20 KOs.