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Recobrar la admiración del público no es algo sencillo; sin embargo, Erik “Terrible” Morales logró su objetivo con creces al imponerse claramente por puntos en 12 episodios al nicaragüense José “Quiebra Jícara” Alfaro, ex campeón mundial ligero de la AMB, ante un auditorio de más de 10 mil personas que le ovacionaron al sentir que desquitó hasta el último centavo que pagaron, en la Arena Monterrey.

No obstante “sus lonjitas” en la cintura, como él mismo admitió, tuvo destellos de aquel tremendo boxeador que dominó por años a los supergallos y luego reinó entre los plumas y superplumas; en esta última venció al Demonio Asiático Manny Pacquiao.

En su vestidor, Erik mostró sus puños inflamados, especialmente el derecho, el cual dijo que se lastimó en el tercer asalto. “Me dolía mucho y tenía que pegar como de chanfle, para no lastimarme más”, aseveró. Su rostro mostraba leves magulladuras.

Consideró, en consecuencia, que de no haber sido por tal inconveniente, podía haberse impuesto por nocaut.

Para Erik Isaac Morales Elvira fue un retorno de ensueño, ya que en ring side se encontraban los seis hijos que ha tenido con distintas parejas, incluyendo los dos más pequeños, producto de su unión con Andrea Mora, ahí presente. Igualmente acudieron su mamá, la señora Isabel Elvira, y, por supuesto, su padre y entrenador, José “Olivaritos” Morales.

Solamente alguien con tanta voluntad pudo bajar a 66.600 kilos. Con el apoyo de su padre, del preparador Raúl Robles y del doctor Román Cruz pudo hacerlo sin debilitarse ni resentir el trabajo de 10 semanas en el Centro Ceremonial Otomí. Sin pavonearse por el éxito, muy a su estilo de hombre sencillo, Morales comentó que será el público el que decida hasta dónde puede llegar, cuándo y contra quién debe pelear ahora.

“Alfaro le echó muchas ganas, siempre se mantuvo en la lucha, nunca se venció a pesar de que hubo ratos que lo lastimé; él estaba dañado en una ceja, en varios momentos pensé que se iba a caer, lamentablemente por algunas cuestiones, como mi mano lesionada, no pude rematarlo”, expresó Morales.

“Creo que hice una pelea emocionante para la gente --continuó--, él puso mucho, yo también, creo que fue maravilloso para el público, y para mí, luego de dos años y medio sin pelear”. Le gustó que el combate se haya ido a la larga ruta.

“Fue emocionante pelear 12 rounds, para que vean que sí trabajé mucho, que sí tenía condición; es cierto, me falta más y que en 147 me veo un poco ‘lleno’, creo que puedo bajar más o fortalecer mi cuerpo para esa división, pero en el tema técnico y condición física demostré que estoy bien”.