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Mientras la mayoría de abridores estelares apenas están llegando a los 65 innings laborados, Diego Sandino se encamina a los 70, empeñado en acumular las victorias que lo acerquen al centenar, pero puede resultarle nocivo.

Sandino es un pitcher bravo, que no le teme a ningún rival, y le gustan los retos. Él puede abrir hoy, y si se siente en condiciones, puede relevar en serie corta. Ya lo ha demostrado.

El fin de semana, Sandino abrió dos partidos y no pudo ganar. El viernes perdió su quinto partido de la temporada, sosteniéndose apenas 4.2 innings, en los que le anotaron 4 carreras, una limpia… Sorprendió verlo abrir el segundo juego del domingo en Estelí, y aunque estuvo tirando para tres en los primeros cinco episodios, en un abrir y cerrar de ojos lo explotaron, entregando el partido perdido que, para su fortuna, lo ganó su equipo al reaccionar a un strike del revés, cuando Justo Pérez falló.

Diego tiró para 2.61 el fin de semana, por 3 limpias en 10.1 episodios. Aunque le hicieron cuatro carreras sucias, debe tenerse presente la cantidad de hits y sus dimensiones. Le conectaron 13 imparables, de los cuales dos fueron dobles y dos triples, y no se vio potencia en sus disparos, que es de temer, ya que viene mayor actividad en la Liga.

El diestro tiene balance 3-5 y efectividad de 2.50 en 68.1 innings. Permite 19 carreras limpias de un total de 44. Carazo no le ayuda mucho con la defensa y eso lo obliga a esforzarse más.

Después de que Julio Raudez llegue a las 100 victorias, el siguiente en la lista debe ser Diego, quien gana 87 en su trayectoria, en la que dos veces ha ganado triple corona, tiene un “no hitter” y una increíble racha de triunfos corridos alternando la Primera División con la Profesional, que superó los 20 triunfos hace unos tres años.

Parece dispuesto a acercarse a las cien victorias. Le faltan 17, pero es bastante difícil, a menos que aumente a dos apariciones por semana para aproximarse. Pero ese esfuerzo, si no es controlado, puede resultar peligroso para su brazo.