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Súbitamente, Everth Cabrera se agigantó en el cajón de bateo, atacando con furia a Edwin Jackson y Leo Rosales de los Cascabeles. El pinolero, con un temprano doblete impulsador de Chase Headley y Nick Hundley en el inicio del segundo inning, y un triple en el sexto, también con Headley y Hundley circulando, fue el factor inspiración de los Padres anoche en Phoenix, que tomaron ventaja por 5-0, respaldando el pitcheo abridor de Chris Young, quien sólo permitió un hit en seis entradas.

Colocado como octavo en el line-up, Cabrera que fue ponchado por Jackson en su segundo turno, se convirtió en la figura cumbre de la ofensiva con esas dos explosiones mata-cascabeles, que produjeron cuatro carreras. Los Padres finalmente se impusieron 6 x 3.

En tanto entre los Dodgers, el pitcheo de Vicente Padilla sigue siendo tema de discusión, y alguien más golpeado que el nicaragüense, es el coach de pitcheo Rick Honeycutt. Todos los brazos que utilizó, flaquearon frente a un equipo que terminó 28 entre 30 en porcentaje ofensivo, y último en carreras anotadas. Los Piratas se sorprendieron a sí mismos anotando 11 carreras, como si contaran en su line-up con Roberto Clemente y Willie Stargell.

Revisando las notas publicadas, el derecho nicaragüense asimiló su primer derrumbe, diciendo “Es sólo un juego. Esto no va a ocurrir toda la temporada”, en tanto Honeycutt yendo directamente al grano, apuntó: “Sus bolas rápidas no se estaban hundiendo. Su sinker no le funcionó y fue bateado. Estuvo librando una batalla con conteos largos y enfrentando muchos bateadores”.

Padilla descartó que problemas con el antebrazo, que lo incomodaron en el spring, lo hayan afectado. “No voy a buscar excusas. Simplemente estuve vulnerable”, dijo, mientras Joe Torre, después de expresar “No hay algo positivo que sacar de todo esto”, mostraba su preocupación por la inconsistencia del bullpen, sobre todo por George Sherrill, un relevista zurdo quien en el 2009, después del juego de Estrellas, trabajando para Orioles y Dodgers, registró 0.85 en efectividad a lo largo de 34 juegos, pero fue atacado por un jonrón de tres carreras en apenas dos tercios de inning, mostrándose muy inseguro.

En Fenway Park, con otro lleno a reventar, los Yanquis, aprovecharon un jonrón tranquilizante de Robinson Cano en el inicio del noveno y el estupendo pitcheo de relevo que realizaron cinco brazos, para imponerse 6-4 a sus archi-rivales Medias Rojas 6-4. El veterano e inagotable panameño Mariano Rivera, cerró el juego logrando su primer rescate, en tanto los abridores Jon Lester y A. J. Burnett, quedaron fuera de la decisión. Un error de Marco Scutaro le facilitó a los Yanquis adelantarse 5-4 en el octavo.

Para cerrar, los Gigantes que cuentan con Tim Lincecum y Matt Cain, vieron trabajar a fondo al zurdo Barry Zito durante una victoria por blanqueada 3-0 sobre los Astros de Houston. Zito, en deuda después de haber conseguido un contrato de 126 millones, sólo cedió tres hits en seis innings, ponchando a cinco.


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