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El Barcelona, acostumbrado a mantener su nivel de juego cerca de la excelencia, sufrió más de lo normal, en un primer tiempo en el que Tenerife le sacó un empate 1-1 y haciendo que la defensa azulgrana temblara por las llegadas de un grupo lleno de suplentes, al menos no estaban dos de sus jugadores más incidentes, y pensando más que nada en el duelo decisivo ante Almería en la próxima jornada y que definirá su permanencia en la Liga Española.

Al final, el partido concluyó 4-1 por dos tantos de Messi (primero y el cuarto del juego), uno de Bojan que puso el 2-1 y otro de Pedro, pero la sensación de una ofensiva lenta, más en su transición del balón, un Ibrahimovic jugando a destiempo y con mucha inseguridad, no terminó de convencer a pesar del abultado resultado.

La victoria mantuvo a los pupilos de Joseph Guardiola en la cima a solo dos fechas para que termine la Liga, y queda a la espera de lo que podría hacer hoy el Real Madrid ante el Mallorca.

Los merengues necesitan ganar para mantenerse a un punto de los azulgrana (93), un empate, o peor aún, una derrota, dejaría sin opción a los de Pellegrini de arrebatarle el título al Barsa.

Pero para Tenerife su idea estaba lejos de jugarse el todo ante el Barsa, tan lejos como los 55 puntos de diferencias que les sacan los azulgranas en la tabla de posiciones. Su técnico, ni siquiera alineó a su máximo goleador, Nino, tampoco tuvo a su columna vertebral, Ayoze, Bertrán y Ricardo, todos ellos guardados para el duelo trascendental del próximo sábado contra Almería y que decidirá la permanencia del Tenerife en la Liga.

Messi puso el 1-0 al minuto 16 siempre con su toque sutil pero lejos de convertirse en la amenaza de una goleada inmisericorde, sirvió para motivar a los del Tenerife mientras se relajaba el Barsa. Para complicar más el partido, Román Martínez sacó el máximo provecho a una pésima salida de Carles Puyol y anotó el tanto del empate al minuto 39, dejando atrás un mar de lamentos de los aficionados que llegaron al Camp Nou.

En el segundo tiempo, Barcelona no encontraba la forma de meterse en la defensa del Tenerife a pesar de que Pep Guardiola hizo cambios sustanciales para recuperar la ofensiva de su equipo. Dejó a Messi, Ibra, Pedro y Bojan adelante, custodiados por Xavi y Keita.

Pero aún así se veía un Barcelona sin creatividad, predecible en sus jugadas y apostando pero en exceso con Xavi. El aliento lo recuperaron los del Barsa cuando al minuto 63, Dani Alves envió una pelota para Bojan que de disparo cruzado la metió a las redes. Pedro puso el tercero al 77 y Messi selló la victoria al 90.