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El nicaragüense Evert Briceño estará este 15 de mayo frente a uno de los púgiles más difíciles de vencer en las categorías pequeñas, el argentino Omar Narváez, tratando de conquistar el título súpermosca de la OMB, en la que podría ser la última oportunidad de su carrera.

Narváez es de sobra conocido por la afición nacional por tratarse de quien le arrebató la corona de la OMB, de las 112 libras, al leonés Adonis Rivas el 13 de julio de 2002 en Argentina y desde ese entonces hizo 16 defensas del título de forma exitosa, superando las 14 que tenía el también argentino, Carlos Monzón.

“Sé que es un boxeador difícil pero ya no es el mismo de hace ocho años cuando ganó el título. Aunque eso no significa que me voy a descuidar, o me voy a confiar, sé que es un viejo zorro. Por eso estoy entrenando como si se tratara de la última pelea de mi carrera”, comentó Briceño a menos de diez días de subirse al ring del gimnasio Luna Park en Argentina.

“Para mí lo difícil de Narváez es su perfil zurdo, porque generalmente me crean problemas esos boxeadores, además se mueve a pesar de su edad (34 años). Pero no creo que se mueva tan rápido con los años que tiene. Yo debo atacarlo de la misma manera, con velocidad a los bajos y para eso me han puesto sparring zurdos rápidos, que me han exigido tanto como creo que lo hará Narváez”, agregó.

Briceño no debe tener problema para marcar las 115 libras, “al contrario, dio 112 y no debe tener obstáculo para las 115. “Me estoy enfocando en tener la mejor preparación de mi carrera porque para hacer la pelea que pretendo, golpeando con todo desde que suene la campana, debo exigirme al máximo ahora”, dijo.