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¡Cómo no sentirnos impresionados por este Inter que fue capaz de desarticular al Barcelona construyendo una asombrosa victoria por 3-1, y luego mantenerlo estrangulado el tiempo suficiente para obviar el gol de Piqué, y avanzar a la final de la Champions que se diputará hoy en Madrid! ¿Por qué no colocarlo como favorito lógico frente a un Bayern que no podrá utilizar a su mejor hombre, Frank Ribery, sancionado? Hey, ¡cuidado!, aún sin Ribery, el equipo de Munich puede crecer como una seria amenaza cuando el calor de las brasas sea insoportable.
El majestuoso Bernabéu ha dejado de gemir por la temprana eliminación del Real, conformándose con no ver a los del Barsa, intentar festejar en su terreno, la máxima conquista a la que puede aspirar un equipo de las ligas europeas. Todas las miradas serán hoy para los tropas de Mourinho y Van Gaal, que podrían sentirse como Napoleón y Wellington esperando el sonido del silbato en Waterloo, para lanzarse a la carga.
¿Qué tipo de duelo deseamos ver, uno con final de infarto como el que el Manchester, perdiendo 1-0, le arrebató al Bayer en el último minuto en 1999, o con remontada espectacular, como la realizada por el heroico Liverpool frente al Milan en el 2005, borrando un 0-3, para imponerse en tiros de penal, gracias al milagroso arquero Dudek?
Algo así, sin ser descartable, es como estar soñando, pero basta que sea un final de alarido, para agradecérselo a estos dos equipos, Bayern e Inter, que después de haber sido segundos del Bordeaux y del Barcelona respectivamente en sus grupos clasificatorios, llegan a esta embotellada final de la Champions 2010, con sus dentaduras bien afiladas.
¡Cuidado con la bravura del juego! Estarán en acción tantas figuras del próximo Mundial, que varios entrenadores cruzarán los dedos. Sería terrible verlos golpear sus cabezas en el muro de los lamentos, si ocurren encontronazos, como el que sacó de la Copa a Michael Ballack, el centrocampista y capitán de Alemania.
No veremos a Ribery, pero la formidable defensa protectora de ese gran arquero que es Julio César, formada por Maicon, Lucio, Samuel y Zanetti, mantendrá su barba en remojo frente a la presión que ejercerán el croata Ivica Olic, quien marcó tres goles en la drástica eliminación del Lyon francés en semifinales; el impetuoso joven artillero Thomas Muller; el brillante Schweinsteiger y el incontrolable holandés Arjen Robben. Agreguen los aportes de Van Bommel y Altintop, y un respaldo en el que destacan Phillip Lahm, Demichelis, Van Buyten y Badstuber.
¿Quién frena a Diego Milito? Convertido en arma letal del ataque interista, el argentino funcionará al ritmo del versátil y talentoso holandés Wesley Sneijder, con el acompañamiento de Pandev y Eto’o, sacándole provecho a las incursiones de Esteban Cambiasso y el serbio Stankovic.
Final de la Champions hoy a eso de las 12 y 45. Como todos los años, hora de abrocharse los cinturones. Considero favorito al Inter pese a la amenaza Robben, no por la ausencia de Ribery, sino por esa defensa mordedora, asfixiante, y con mayores proyecciones.

dplay@ibw.com.ni