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  • AFP

Cientos de agentes de seguridad privada protestaban hoy en accesos del estadio Ellis Park de Johannesburgo, horas antes del partido Brasil-Corea del Norte por el Grupo G del Mundial-2010, para reivindicar mejoras salariales.

El conflicto se había expandido a cuatro estadios de la Copa sudafricana e involucra a una empresa privada autorizada por FIFA para hacerse cargo de la seguridad en los encuentros, lo cual obligó al gobierno a movilizar a la policía para tomar el lugar de los huelguistas.

El gobierno sudafricano garantizó hoy que estas huelgas de guardias privados no pondrán en riesgo a los hinchas pues la policía está preparada para asumir esas funciones. "Hemos activado nuestros planes de urgencia...para asegurar el buen desarrollo del torneo", indicó en nota el comisario nacional de la policía sudafricana, Bheki Cele.

Policía asume
Ayer habían estallado protestas en Durban, Port Elizabeth y en Ciudad del Cabo, en este último caso con una huelga horas antes del duelo del grupo F entre Italia y Paraguay (0-1). La policía también debió ocupar los puestos. "Estamos haciendo esta huelga para que nos ajusten nuestros ingresos, a todos nos pagan diferentes. Si trabajas en el Soccer City (escenario principal de la capital sudafricana) recibes casi el triple que en Ellis Park", señaló fuera del estadio Paul (23), uno de los guardias que por protección no quiso revelar su apellido. La joven agente Babalwa (24) destacó que "esto no es justo la FIFA dispone mucho dinero para la Copa y la gerencia de Stallion nos paga una miseria".

De acuerdo con varios agentes consultados, mientras en Soccer City se reciben unos 410 rands (54,6 dólares al cambio) por jornada, en el Ellis Park ronda los 190 (USD 25,3). Los huelguistas querían cobrar unos 500 rands, pero la empresa Stallion, que les contrata, se ha negado y habría amenazado con poner fin a sus contratos. "Nos dijeron que iba a ser nuestro último día de trabajo, es un abuso", sostuvo Baloyi Jecent (28).

Varios agentes señalaron que les comunicaron que pasaran por una oficina del centro de acreditación para recibir su pago de fin de tareas y poner así fin a sus contratos, que vencían al día siguiente del final de la Copa, el 11 de julio. Así, muchos guardias debieron formar una larga fila para recibir un sobre con unos 250 rands, aunque muchos abrigaban esperanza de una solución. "Solamente de transporte tengo un gasto de 60 rands", declaró Poi Ngobeni (29)". Además, destacaron que la federación sudafricana les llegaba a pagar en partidos locales hasta 350 rands por día.

De acuerdo con datos de los manifestantes, en Johannesburgo estarían trabajando unos 4.000 agentes.

Bajo intenso frío, en varios portones de acceso al Ellis Park podía verse a los agentes, la mayoría jóvenes de ambos sexos, enfundados en chaquetas y vestimenta totalmente negras y agrupados por decenas mientras bailaban o gritaban consignas. En los puestos de control y acceso al centro de prensa y otros sectores del estadio trabajaban policías, mientras en las afueras los cuerpos de seguridad realizaban intenso pratrullaje, incluyendo guardia montada. Algunos de los guardias también se quejaron ante periodistas de que incluso recibieron comida en mal estado para su alimentación.