•   Desde Johannesburgo  |
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¿Recuerdan a García Márquez en Cien Años? “Las calderas, las pailas, las tenazas y los anales se caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y tornillos por escaparse”. Así está Brasil a pocas horas de enfrentar a Costa de Marfil en lo que será su segundo examen, con Kaká bajo la lupa, pendiente de Luis Fabiano y preocupado por un rival físicamente consistente, muy rápido, poderoso en su juego aéreo, y con la duda de alinear a sus astro Didier Drogba, todavía con problemas en el brazo derecho.

Para Kaká, figura cumbre de Brasil en la conquista de la Copa Confederaciones, será como entrar al laberinto. La carga de presión que tiene encima, sometido a múltiples cuestionamientos, con la sospecha de no estar plenamente recuperado de la pubalgia, y el recuerdo de haber lucido muy lento y sin incidencia contra Corea del Norte, es tan pesada como una montaña.

En una Copa, raramente hay tiempo para restablecimientos, y este Brasil, sin un caudillo definido, necesita contar con el Kaká de gran utilidad, listo para estar en acción los 90 minutos, facilitando posibilidades, atrayendo marca limpia-espacios, construyendo paredes, mostrando ese sentido tridimensional que le permite detectar la ubicación de los compañeros, maniobrando en corto con lucidez, consiguiendo posiciones de tiro, asumiendo la jefatura.

Lo sueña Brasil, lo desea Dunga, lo necesita él mismo para recuperar la confianza perdida mientras atravesaba tantas dificultades con el Madrid. En menor medida, esa misma presión estará aguijoneando a Luis Fabiano, el goleador, muy desorientado y hasta innecesariamente provocador en el primer partido.

“Brasil no depende de un hombre”, ha dicho Dunga. Es un buen punto, pero obviamente la incidencia de Pelé y Garrincha fueron claves para los tres primeros títulos mundiales; luego el accionar de Zico, de Romario y de Ronaldo, así como lo fue el de Kaká en las eliminatorias y la Confederaciones.

¿Quién prevalecerá en el juego aéreo? Tanto Brasil como Costa de Marfil son muy fuertes en ese aspecto, y por eso es que la presencia de un Drogba sin limitaciones, capaz de soltarse como lo hace en el Chelsea, adquiere una importancia mayúscula frente a esa pareja de autoritarios centrales como son Lucio y Juan, y la actividad de Maicon por la derecha.

Una victoria de Brasil esta noche en el congelante Soccer City, lo coloca prácticamete en los octavos, porque deja a Costa de Marfil con cinco puntos perdidos, mientras Corea del Norte queda en manos de Portugal, con el atractivo de ver funcionar a plenitud, a ese formidable jugador que es Cristiano Ronaldo, si se le proporciona el acompañamiento requerido.

¿Cuál es el Kaká que veremos hoy? Como dice Rubén, “la vida es misterio, la luz ciega, la verdad inaccesible asombra; la perfección jamás se entrega, y el secreto ideal duerme en la sombra”.


Abrochen sus cinturones.