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¡Cómo levantó el nivel del fútbol en los octavos de final! Y debe seguir mejorando en los cuartos, cuando la presión es más intensa y se exige crecimiento y mayor capacidad para buscar cómo sobrevivir. Mientras la Copa entra a una pausa de dos días, nos zambullimos en ciertos cálculos alrededor de los cuatro duelos que harán temblar al planeta viernes y sábado.

Argentina-Alemania. Impredecible por tratarse de dos equipos sin inhibiciones, con individualidades de ribetes espectaculares, que no se temen y confían en sus armamentos. Argentina ha registrado un rendimiento perfecto con cuatro triunfos, en tanto Alemania fue sorprendida por Serbia, pero ¿quién se acuerda de eso después de ver cómo arrodilló a Inglaterra? Lo más atractivo de este duelo será la voracidad de los ataques. ¿Será capaz Oezil de retar al genial Messi como factor desequilibrante? Ahí estarán Klose y Podolski con el empuje de Müller, frente a Higuaín y Tévez, con las proyecciones de Di María.

Uruguay-Ghana. Dos estilos diferentes que deben provocar un interesante duelo. Ghana, con Gyan, Asamoah, Ayew y Boateng, tiene fuerza, rapidez y habilidad, para agrietar la defensa uruguaya encabezada por Lugano y Godin, con Pereira y Fucile por las bandas, pero los charrúas cuentan con goleadores de esos que se sienten atraídos por las dificultades y no les tiembla el pulso, como son Forlán y Suárez, con el complemento de Cavani. Pienso que Uruguay es favorito debido a que Ghana es propenso a precipitarse hacia el error, tanto atacando como defendiendo. El respaldo de la gran mayoría de los 85 mil en el SoccerCity y el ruido de las vuvuzelas multiplicará las energías de Ghana.

Brasil-Holanda. Una vieja y enconada rivalidad puesta sobre el tapete en Puerto Elizabeth. Se dice que Holanda juega a la brasileña, y que Brasil con Dunga, se distancia de su viejo estilo. El regreso a tiempo de Robben y la importancia de Sneijder, inyectan de mayor agresividad a los naranja, pero Brasil con su juego directo, buscando el gol con menos toques, sigue siendo un hueso demasiado duro. Me inclino por Brasil que será exigido a su mayor desgaste, porque siempre tiene raptos de inspiración y es contundente en el área. Clave tiene que ser el trabajo de Gilberto y Felipe Melo en el corazón de la cancha, y la utilidad que pueda lograr Kaká como enlace.

España-Paraguay, aquí en Johannesburgo el sábado. ¿Hay alguien que se atreva a dudar del favoritismo de España? Puede resultar algo parecido a Brasil-Chile, porque España con mejores hombres y mayores recursos, puede “torear” el juego fuerte de Paraguay e imponer su estilo. Va a ser una noche muy agitada para el arquero Villar, en tanto Lucas Barrios, Santa Cruz y Cardozo o Benítez, van a encontrarse con una defensa muy agobiante por su dominio del cierre, el quite y sus proyecciones. No será fácil Paraguay, pero el mármol puede ser domado, y España llega a cuartos con cara de imparable.