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La relación táctica y de amistad entre los brasileños Kaká y Luis Fabiano, con el primero haciendo asistencias al segundo, vuelve a brillar en el Mundial de Sudáfrica y demuestra que, a pesar de los años, ambos continúan siendo tan cómplices como cuando se conocieron.

La relación entre ambos empezó en su años de juventud, cuando jugaban en el Sao Paulo a principios del siglo XXI, "una relación perfecta", según Luis Fabiano, a quién le basta estar "bien situado" para que su amigo, sin verle, ya sepa donde está.

El dúo demostró su eficacia en el partido contra Costa de Marfil (3-1) de la fase de grupos. "Sabía el movimiento que iba a hacer. Existe complicidad entre nosotros, es un amistad cotidiana, con muchas bromas", explica por su parte Kaká.

Contra Chile (3-0), el pasado lunes en octavos de final, el dúo volvió a funcionar y Kaká lo demostró lanzándose a los brazos de su amigo tras salir del terreno de juego. El atacante ya hizo dos pases decisivos a su compañero en lo que va de Mundial y aspira a ser el mejor en ese terreno y, de paso, convertir a Luis Fabiano en el "máximo goleador" del torneo.

Una mirada al pasado
Para conocer su historia común hay que remontarse al año 2001, cuando Ricardo Izecson dos Santos Leite (apodado Kaká, un diminutivo que le dio su hermano), jugaba en el primer equipo del Sao Paulo, con sólo 18 años. Luis Fabiano Clemente, de 20, llegó poco después tras su fracaso en el Rennes francés.

Kaká se convirtió rápidamente en un niño prodigio, hasta el punto que es convocado para el Mundial-2002, que gana Brasil. Mientras tanto, Luis Fabiano empieza a marcar goles, 118 en 160 partidos, la segunda mejor media del club (0,737 goles por partido), por detrás del mítico Friedenreich (0,814) de los años 1930.

Juntos acceden a la gloria pero también a sus momentos más duros, como cuando, tras la eliminación del Sao Paulo en la Copa de Brasil de 2003, los hinchas del club apodan a Kaká "Barbie", como la muñeca. Un poco más tarde, Luis Fabiano amenazará con dejar el club si continúan abucheándole.

La relación entre ambos es cada día mejor a pesar de sus origenes distintos: mientras Kaká nació en una familia acomodada de Sao Paulo y es el modelo de "yerno ideal", Luis Fabiano, educado por su abuelo, pasó su juventud en un barrio pobre de Campiñas. El primero es un hombre educado y serio, mientras que el segundo es más apasionado y acumula las tarjetas amarillas, muchas veces por responder a las provocaciones del rival.

Quizás por estas diferencias, las dos estrellas se enfrentaron en agosto de 2002 durante un entrenamiento, una disputa que se convirtió casi en asunto de Estado. "Fue una pelea que todo el mundo oyó pero que no tenía que oír", aseguró el atacante poco después, mientras Kaká aseguró que "ya está todo olvidado, sólo fue algo que pasó en un entrenamiento".

Desde entonces, Kaká ganó el Balón de Oro en 2007 y Luis Fabiano se afianzó en su club, el Sevilla. Tras el final de esta temporada, ambos han vuelto a reencontrar rápidamente su complicidad en el Mundial de Sudáfrica, como en los viejos tiempos.