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  • AFP

Desde que se puso en venta en abril, la confusión sobre quién será el nuevo propietario del Liverpool, el mítico club de fútbol inglés, aumenta día a día con nuevas declaraciones de "pretendientes" más o menos serios, una situación que agrava aún más la crisis del equipo.

Nadie sabe a ciencia cierta si el club acabará en manos de empresarios de China, Siria, Estados Unidos o Kuwait, la nacionalidad de algunos de los hombres de negocios que aspiran a comprar la entidad.

Ninguno de estos nombres parece entusiasmar a los hinchas, decepcionados tras tres años de reino de los estadounidenses Tom Hicks y George Gillett, que dejaron al club muy endeudado y sumergido en una de las peores crisis de su historia.

Los problemas se acumulan para el Liverpool: una deuda con el banco británico RBS de cerca de 300 millones de euros, el proyecto del nuevo estadio de 60.000 plazas en Stanley Park en punto muerto por falta de dinero y el equipo en séptimo lugar del campeonato el año pasado, sin recursos para fichar. Por todo ello la incertidumbre sobre la venta del club, que el presidente provisional Martin Broughton promete antes el 31 de agosto, agrava todavía más la inquietud de los fans.

China es el favorito
De momento el favorito para comprar el Liverpool parece ser Kenny Huang, un millonario chino de 46 años, ex broker en Wall Street, que dirige en Hong Kong el fondo de inversión QSL. Huang, implicado desde hace tiempo en el deporte en China y Estados Unidos, ya recibió hace dos años una propuesta del club para comprarlo, y tras dudar mucho no lo hizo.

Ahora tiene el apoyo de China Investment Capital (CIC), un fondo gubernamental que invierte en sociedades extranjeras y que tiene varios millones de euros disponibles. Si se cerrara el acuerdo, el verdadero propietario del club sería el gobierno comunista chino, una perspectiva que no asusta a la Premier League, que ya anunció que no se opondría a que el país tome el control.

Huang tendrá que competir con otros tres pretendientes, empezando por Rhône Capital, un fondo de inversión con base en Nueva York, pero que por ser estadounidense, como los actuales propietarios, despierta suspicacias.

Realeza de Kuwait interesada en el club
El segundo es la familia Al-Kharafi, de la realeza de Kuwait, que quiere seguir los pasos del jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, propietario del Manchester City.

El otro candidato en liza es Yahya Kirdi, un ex futbolista internacional sirio que tiene el apoyo de la UEFA y de un consorcio canadiense y saudí. Kirdi afirmó estar a punto de cerrar la compra, algo que el club desmintió.

También existen rumores no verificados de hombres de negocios indios dispuestos a comprar el Liverpool, lo que sólo aumenta un poco más la confusión.

En todo caso no faltan los pretendientes para invertir en un club que, tras tres años de reino Hicks-Gillett con sus dolorosas consecuencias, no puede permitirse un nuevo error.