• |
  • |
  • END

“Uno piensa que va a durar por siempre, pero no es así. Naturalmente, llega el momento en que nos convencemos de eso. No hay escape”. Raramente, Carlos García no trata de ocultarse detrás de una cortina de humo o de utilizar algunos artificios. Queda pensativo y admite: “Uno pierde facultades, deja de ser el de antes, pero sigue siendo útil. El desgaste es inevitable, sin embargo, no estoy acabado”.

Uno de los fundadores de la Feniba y del CON hace 50 años; casi dueño del béisbol durante la década de los 70 cuando soportó violentas embestidas sobreviviendo como un espartano; Jefe de Investigación que se atrevió a colocar contra la pared a un Jefe de Policía en un caso espinoso hasta ser dado de baja; estudiante aventajado del FBI, llamado de urgencia para incorporarse a la investigación en León cuando el viejo Somoza fue sacado de su trono; capaz de enfrentar a un poderoso grupo que intentó tumbarlo de la Feniba en el que destacaban fuertes militares y el propio José Somoza; preso en el inicio de los 80 durante más de cuatro años acusado de contrarrevolucionario, cuando su ascenso a la Presidencia de la Federación Internacional era un hecho; organizador de tres Mundiales, una Supercopa y múltiples torneos de envergadura; Ministro de Deportes en el inicio de los 90; gestor en 1972 del habilitamiento de los Estadios departamentales que siguen siendo escenarios principales y reconstructor del Estadio Nacional; un hombre capaz de reinventarse constantemente, se encuentra ahora peleando sus últimos rounds.

Luce como Joe Louis aquel 26 de octubre de 1951, con sus energías disminuidas, sin lograr que los músculos respondieran a los dictados de su cerebro, pero no cae, porque su rival no es Rocky Marciano. Sus oponentes han carecido de creatividad y de vigor y él parece haber garantizado cerrar este período que concluye en junio de 2009.


¿A quién propondrías para nuevo Presidente de Feniba?
“Es difícil. Hay varios, simpatizo con algunos, pero no me atrevería a hacer propuestas”, responde.


¿Por qué no pudiste construir un relevo o encaminar a varios?
“Traté de hacerlo pero no se logró. Por diferentes motivos: unos se fueron a otras tareas, otros claudicaron, ciertos prefirieron la tranquilidad.”


¿Es la pérdida de incidencia para conseguir recursos hacerte sentir lo que más te duele?
“Todo duele cuando el tiempo va pasando. Cuando te rodean tantas dificultades consecuencia de la situación del país, la incidencia decrece. De eso todos deben estar claros”.


¿Será tu último período o vas a tratar de seguir?
No lo tengo pensado. Queda tiempo todavía para pensar”.


¿Qué pensás hacer al llegar el retiro?
“Escribir. Sobre el béisbol, sobre mi vida. Hay tantas cosas que se pueden hacer”


¿Incluyendo una asesoría?
“No sé”.

Carlos García rumbo a los 76 años, se resiste a desaparecer. Sabe que los deseos a veces son tan torcidos como un sacacorchos. “El desgaste es inevitable, pero no estoy acabado”, advierte tratando de sonreír.


dplay@ibw.com.ni