•   NUEVA YORK / Reuters  |
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El nuevo técnico de la selección brasileña de fútbol, Mano Menezes ofreció una visión esperanzadora con vistas a futuro, tras el triunfo del martes en el amistoso ante Estados Unidos y, si su impresión cuenta, el equipo debería hacer disfrutar a su país en el Mundial 2014.

Habrá que ver cuántos de los futbolistas que jugaron en el triunfo 2-0 en el estadio New Meadowlands de Nueva Jersey estarán en el equipo y en el partido inaugural en Brasil dentro de cuatro años. De todas formas, las nuevas caras al menos ya demostraron que son capaces de dar un buen espectáculo.

Nadie brilló más que el juvenil de 18 años Neymar, un jugador que muchos habían pedido al predecesor de Menezes, Dunga, que viajara a Sudáfrica este año.

El delantero del Santos, con un llamativo corte de pelo estilo mohicano, comenzó el partido en la banda izquierda del ataque, pero luego se movió por el centro cuando se abrieron espacios, y hasta cambió de lado a lado para mantener desconcertada a la defensa estadounidense.

El magnífico cabezazo de Neymar que abrió el marcador ilustró el talento del joven, quien además de tener un gran control del balón y un ritmo frenético cuenta con un certero olfato goleador.

Nada es seguro en el fútbol, pero muchos apostarían que Neymar se convertirá en un nombre conocido en alguno de los principales clubes de Europa cuando llegue el próximo Mundial, y él no se queda atrás con su confianza.

"Tenía un poco de nervios al comienzo, porque éste era mi debut (con la selección mayor)", confesó el atacante a Reuters. "Pero se hizo más fácil cuando la pelota empezó a rodar y por supuesto el gol me tranquilizó", agregó.

Gran debut

Del mismo modo, es difícil no imaginar al creativo mediocampista ofensivo Paulo Henrique Ganso sin dejar su marca en la escena internacional.

El también jugador del Santos puede verse como un adolescente de escuela, pero tuvo el carácter necesario para vestir una de las casacas más anheladas del fútbol: la número 10 de Brasil, con la cual se destacó por su calidad técnica y su envidiable calma.

El lesionado mediocampista del Real Madrid Kaká es el actual dueño de la antigua casaca de Pelé, aunque necesita volver a su mejor forma para retenerla ante la amenaza de un jugador como Ganso, que se muestra más movedizo y creativo.

"La casaca número 10 es pesada en términos de responsabilidad, pero depende de mí seguir adelante, trabajar duro y lograr otra convocatoria", manifestó Ganso.

Con Alexandre Pato en un buen nivel tras una temporada plagada de lesiones y con Robinho mostrando signos de su calidad, el nuevo equipo de Menezes --con apenas cuatro jugadores que estuvieron en Sudáfrica-- ya parece estar tomando forma y dio algunas muestras de carácter.

"La personalidad no es algo que uno pueda darle a un equipo", señaló Menezes tras el amistoso. "Se tiene o no se tiene. Esta actuación fue una señal de que ellos la tienen".