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Fueron casi 11 años de pelota profesional en Nicaragua entre 1956 y 1967, pero sólo pudimos ver desarrollarse a unos cuantos peloteros con etiqueta de estelaristas, no los suficientes para estructurar un All Star capaz de ser competitivo en las Series del Caribe de los 50 y de los 70, cuando este Clásico llegó a ser considerado una Pequeña Serie Mundial, antes de devaluarse en la década de los 90.

Durante aquella Profesional, sólo cuatro pinoleros alcanzaron el nivel de súper astros: Rigo Mena, Duncan Campbell, René “Ñato” Paredes y Willie Hooker. Agreguen tres hombres cuya utilidad y, por supuesto, titularidad, no era discutible: Octavio Abea, Mudel Mathews y Alerton Martín. Bueno, incluyamos también a Pastor Canales y a Alfonso Mairena.

Es decir, que siendo nuestra producción muy pobre, la grandeza de esa liga descansó en la calidad de las contrataciones. Ya lo hemos dicho reiteradamente que por aquí pasaron peloteros que más adelante como big leaguers consiguieron títulos de Novato del Año, Más Valioso, Cy Young, o fueron ganadores de 20 juegos y artilleros temibles.

Ronnie Hansen, Miguel Cuéllar, Ferguson Jenkins, Zoilo Versalles, Jim Kaat, Luis Tiant y otros de gran envergadura como George Scott y Marvin Throneberry fueron figuras cumbres en aquel béisbol que es guardado en el baúl de nuestros recuerdos como un valioso tesoro.

¿Cómo armar un imaginario All Star de profesionales que estuvieron en acción en el último medio siglo, con posibilidad de fajarse en Series del Caribe?. En vista de la escasez alarmante de material humano, se hace necesario contar con los nicas que han llegado a las Grandes Ligas y que se han destacado en el béisbol organizado.


Entremos a la discusión.

BRANT ALYEA 1B- Comenzamos a barajar nombres incursionando en el terreno de la improvisación y el hombre que parece más adecuado para ser instalado en primera base es Brant Alyea, quien ascendió hasta el nivel Triple A. Lo considero con más presencia que todos los inicialistas caseros vistos en las ligas profesionales.

ALERTON MARTÍN 2B.- Denis Morales fue un buen intermedista y también Eduardo “Gallito” López, pero quien lució mejor establecido en esa posición es el costeño Alerton Martín, bateador consistente, con mucho poder, guante seguro, buena colocación y capaz de adaptarse a diferentes shorts con cierta facilidad.

RIGO MENA SS.- El Más Valioso de la Serie Interamericana del 64 encima de Clemente y Cepeda, el que faldeando opacó a paracortos como José Pagan, Dagoberto Campaneris, Lee Tate, Gil Garrido y tantos otros; el imponchable; el siempre crecido bateador que hizo historia en el béisbol mejicano, es una fácil escogencia en una de las más exigentes posiciones del juego.

ALFONSO MAIRENA 3B.-Ese joven espigado que nos presentó el Cinco Estrellas con un alarde de seguridad mientras evolucionaba, dueño de una escopeta mortífera y un bateador que no podía ser subestimado, estaría en la esquina caliente.

¿POR QUÉ NO VICENTE?.-Tres receptores nicas adquirieron cierta notoriedad en la Profesional, Ken Taylor, Alonso Wilson y el prospecto Gustavo Avilés, pero ninguno da la impresión de ser el hombre para responder ofensivamente y garantizar la necesaria efectividad bloqueando, tirando y manejando pitcheres. Se me ocurre, que, atrapados y sin salida, tenemos que hacer un “injerto” trayendo del sector amateur a Vicente López, quien reunía todos los ingredientes.

OCTAVIO ABEA, LF.- Conocido como “El Loquillo”, uno de los peloteros preferidos de Rafael Rubí, sería el dueño del jardín izquierdo. Respondía en todos los aspectos del juego, fildeando, bateando y corriendo. Un pelotero de agresividad garantizada.

DAVID GREEN CF.- Cada vez que me refiero a Green me siento masticando frustración. Nunca se percató de que podía ser lo suficientemente grande en el mejor béisbol del planeta. David, que fue All Star en la Serie del Caribe del 85, que fue Campeón Bate en México, que estuvo en una Serie Mundial, es una cómoda selección para el jardín central, por su cobertura y brazo.

MARVIN BENARD RF.- El costeño que jugó para los Gigantes de San Francisco, un pelotero de casi 4 millones anuales, no admite retos en el jardín derecho. Rápido, dueño de un buen guante, bateador zurdo de regularidad sobre las bases, con posibilidad de 100 anotadas, 15 jonrones, 20 robos y unos 275 puntos en las mayores, Benard tiene que estar en ese line-up.

PASTOR CANALES BD.- Bateador sereno y bastante eficiente, además, oportuno, Pastor Canales puede funcionar como Designado cerrando la ofensiva de éste equipo imaginario.

ABRIDORES.- Aquí nos excedemos. Con Denis Martínez, Vicente Padilla, Albert Williams, Antonio Chévez, “Ñato” Paredes y Willie Hooker, tenemos una poderosa rotación. Denis es lo máximo; Padilla ha sido un ganador de 14 y 15 juegos con presencia en el All Star de la Liga Nacional; Chévez brilló intensamente en las menores, y lanzando en Puerto Rico y Venezuela; Williams fue abridor consistente de Minnesota; Hooker, un extraordinario curvista, tirador de no hitter y ganador en Serie Interamericana; y el “Ñato”, un ganador de Triple Corona, pitcher de poder escalofriante.

RELEVISTAS.- Porfirio Altamirano, con récord de 20 rescates en el béisbol venezolano y experiencia con Filadelfia y Cachorros, en Grandes Ligas, estaría junto con Devern Hansack, tratando de establecerse después de demostrar estar sobrado en Triple A, y el zurdo Oswaldo Mairena, quien “quemó” pocos cartuchos
EL MANAGER.- Tendría que ser un extranjero como lo decidió Inglaterra en fútbol y lo ha pensado Brasil. Recordemos que incluso las Selecciones Nacionales del nivel amateur, fueron dirigidas a lo largo de décadas por extranjeros. Uno piensa que Tony Castaño, quien llevó a los Elefantes del Cienfuegos a la conquista de la Serie del Caribe en 1960, y que estuvo al frente de León y Bóer sería el mejor hombre. Pero, qué decir de Wilfredo Calviño, ganador de la Serie Interamericana del 64 con los Tigres del Cinco Estrellas. Cualquiera de ellos podría sacarle provecho al equipo que hemos estructurado.

En la mayoría de los casos, las puertas parecen cerrarse a las discusiones, pero hay unas dos o tres posiciones que pueden ser sometidas a debate, como la del catcher.

¿Qué nos dice la dificultad para armar un All Star de este tipo juntando peloteros profesionales de diferentes épocas?. Sencillo: que nunca hemos dispuesto del material humano necesario para organizar un verdadero Gran Equipo, y por eso, nunca, dependiendo de nicas, hemos ganado un título significativo.


dplay@ibw.com.ni