•   ALICANTE / EUROPA PRESS.  |
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El Real Madrid se ha adjudicado la 29 Edición del Trofeo Ciudad de Alicante, tras imponerse al Hércules (1-3) en una excelente segunda mitad en la que Karim Benzemá mostró buenas cualidades y anotó dos tantos en un partido que supuso el debut del alemán Özil, que pese a no participar en los mejores momentos de su equipo, dejó detalles de calidad.

El conjunto de Mourinho consiguió en Alicante su tercer triunfo de la pretemporada en un partido que deja sensaciones muy contrapuestas.

La previsibilidad y escasez de movimientos sin balón de la primera mitad dio paso a un juego más eléctrico y dinámico en la reanudación, para dejar un sabor de boca más dulce al seguidor madridista.

Benzemá dotó a su equipo de la dosis necesaria de verticalidad y con sus dos goles parece pedir a gritos un sitio en el once al técnico portugués.

La alineación titular dispuesta por Mourinho presentaba múltiples variantes respecto a amistosos anteriores, especialmente en defensa con una pareja de centrales inédita formada por Arbeloa y Juanan, con Lass de lateral diestro.

Con el debutante Özil y Canales como ingenieros, el Real Madrid trató desde el primer momento de practicar un juego más elaborado que directo. Ese parece ser el objetivo de Mourinho en facetas ofensivas, monopolizar la posesión del balón.

La falta de ritmo y de integración de sus piezas provocó la escasez de ocasiones madridistas en los primeros minutos. El Hércules adoptó justo la receta contraria y pese a no disponer del balón inquietó la meta de Adán con un disparo de Portillo que se marchó fuera (minuto 9).

Tardó 25 minutos el conjunto blanco en amenazar la fortaleza herculana. Ese fue justo el tiempo que necesitó Özil para trazar un pase magistral a Di María que perdona delante de Calatayud. Era el primer tesoro que salía de las botas del alemán en su era madridista y el único atisbo de peligro del Real Madrid en la primera mitad.

Era el minuto 39 cuando Sendoa botó una falta lateral que el meta madridista no acierta a despejar. Un error que propiciaba el primer tanto de la noche y que acrecentaba los problemas de un Real Madrid que no demostraba en el Rico Pérez su condición de aspirante a desbancar la supremacía del FC Barcelona.

El primer carrusel de cambios tuvo lugar en el tiempo de descanso. Con él, el Real Madrid pareció reactivarse y trató de ser algo más directo, con Benzemá como eje de referencia.

El galo fue sinónimo de verticalidad y convirtió su rapidez en el objetivo de los pasadores madridistas. Precisamente una sensacional asistencia de Khedira al hueco la aprovechó el ariete para batir por bajo a Unai Alba (minuto 55). Era el primer tanto de Benzemá en la pretemporada.

La entrada de Van der Vaart por Khedira no hizo más que aumentar la profundidad de juego del Real Madrid. Así, el conjunto blanco dispuso de buenas ocasiones ante un Hércules que resistía con apuros.

Granero estuvo cerca de adelantar a su equipo tras culminar una excelente jugada colectiva pero el portero local desbarató la acción (minuto 66). Benzemá corrió la misma suerte en un par de acciones antes de que Di María se estrenase como goleador blanco tras driblar a Unai Alba, aprovechando un buen pase de Pedro León (minuto 76). Era el justo premio a la insistencia madridista en la segunda parte.

Benzemá firmó su segundo gol de la noche tras definir a la perfección delante del portero (minuto 80). Era su noche, sin duda.

Por el contrario, Pedro León no se lleva buen recuerdo de este amistoso, ya que fue expulsado en el minuto 82 por propinar una patada sin balón a Thomert. Los últimos intentos del canterano Juanfran no tuvieron éxito y el resultado final no sufrió más alteraciones.