•   Barcelona / EFE  |
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En su tercer año como técnico del primer equipo del Barcelona, Josep Guardiola mantiene un rendimiento en cuanto a títulos que le han convertido en una apuesta segura, pues lleva nueve copas (primer equipo y filial), la última en la Supercopa de España tras golear al Sevilla (4-0).

Desde que se sentó en un banquillo, Guardiola no ha dejado de ganar títulos. Ya con un historial repleto de éxitos como jugador, desde la Liga (6) a la Champions, pasando por un oro de los Juegos de Barcelona, como técnico su palmarés empieza a no desmerecer tampoco.

A Guardiola le llegó sin tiempo para saborear su primer gran éxito como entrenador en la primavera del 2008, el reto de su vida.

En el segundo año de carrera, en los banquillos el Barcelona, le entregó el liderazgo del tesoro de la entidad: el primer equipo.

Nadie en el club azulgrana llegó a imaginar en el mejor de sus sueños, en aquel arranque de la temporada 2008-2009, que el Barça que iba a configurar y Josep Guardiola se convertiría en una máquina de ganar títulos como nunca antes había alcanzado un equipo de fútbol en toda la historia.

Pertenece al año 2009 el momento más espectacular de un equipo de fútbol, ya que el Barcelona obtuvo seis títulos, tres correspondientes a la temporada 2008-2009 (Copa del Rey, Liga y Champions) y tres a la 2009-2010 (Supercopa de España, de Europa y Mundial de Clubes).

A pesar de aquella histórica temporada 2008-2009, fue en la segunda de Guardiola en el banquillo en la que el Barcelona ganó más títulos, cuatro en total: los ya subrayados de la Supercopa de España, de Europa y Mundial de Clubes más la Liga de la primavera del 2010.

Dos años y siete títulos en el primer equipo, tres de ellos del nivel de la Liga (2) y de la Champions, aunque también el importante Mundial de Clubes al que el Barcelona había aspirado en dos ocasiones anteriormente con Johan Cruyff y Frank Rijkaard en el banquillo sin éxito.

Acabada la tercera temporada como técnico, aunque segunda en el primer equipo con un historial más que digno (tres ligas -dos con el primer equipo), un ascenso y una Liga de Campeones, Mundial de Clubes, Supercopa de España y de Europa), Guardiola ha arrancado la cuarta con otro golpe de autoridad frente al Sevilla.

Después de un 3-1 en la ida, con un Barça repleto de jugadores del filial y reservas, lo que generó muchas dudas acerca de si el equipo B podía dar soluciones al primer equipo, Guardiola montó un once con tres campeones del mundo de campo (Piqué, Xavi y Pedro) más Valdés y contó con los cada vez más rodados Alves y Messi para hacer lo que ha hecho muchas veces estas últimas temporadas: pasar por encima del rival.

El título de la Supercopa de España, con la que logra, además, su novena distinción en este torneo, sitúa nuevamente al Barcelona y a su entrenador en lo más alto de las exigencias de sus aficionados, que querrán que esta temporada su equipo luzca como hace dos años, cuando arrasó por allí donde pasó y recoja posteriormente las copas a las que aspira.