•  |
  •  |
  • END

La necesidad de seguir con vida en la Copa Curacao de Béisbol Juvenil, ha llegado a su clímax. Esta mañana a partir de las 10 en Granada y Jinotega, los equipos representativos de esas ciudades se rasgarán sus vestiduras en busca de la clasificación a la siguiente ronda.

Los jinoteganos enfrentan en par de juegos a la UDO-León, mientras los granadinos harán lo mismo frente al San Fernando. Para los norteños su misión es barrer a los metropolitanos y mejorar el registro de 8-6 que los tiene en la quinta posición en el grupo A.

Fallar representa un serio peligro porque mermaría sus posibilidades, aunque aún tienen pendiente dos partidos contra el Bóer el sábado.

Son cuatro oportunidades de Jinotega para intentar sellar su pase, que también estará en dependencia de lo que hagan Chinandega (10-7), Indígenas (9-6), Academia de Matagalpa (8-7) y UDO-León (9-7), que tiene desafíos pendientes.

El panorama luce altamente peligroso para todos, un pequeño descuido y le dirán: bye, bye al campeonato.

Los sultanecos están colocados en el segundo peldaño del sector B con 9-6, sin embargo, están obligados a ganar sus dos desafíos para garantizar su pase, de lo contrario una división de honores lo colocaría en un cuádruple empate.

Aquí todo depende de Granada, de nadie más, como es el caso del grupo A, donde todos se pisan la cola.

Los sultanecos con su registro de 9-6 superan a los equipos Repuestos Almir-UAM, American Collage y Tigres de Rivas (10-6), que ya cumplieron su calendario regular.

Por eso fracasar los pone fuera de paila, un división de honores provoca un empate de cuatro, que tendría que definirse según decisión de los organizadores.