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SANTO DOMINGO
Desde ya, David Ortiz se prepara para que su campaña de 2008 tenga los mismos ribetes que la pasada, cuando presentó sus mejores estadísticas en la etapa en que los bates pesan una tonelada, producto de una larga jornada de unos ocho meses.

Ortiz, tan consagrado a sus ejercicios como lo reflejan las estadísticas que coloca en cada estación, se encuentra recibiendo terapias físicas con la finalidad de volver a accionar en unos 150 partidos, como ha acontecido en las pasadas cuatro estaciones.

Pero no es sólo esto, aunque para muchos sea difícil de creer, sus registros acumulados en septiembre fueron superiores a los que presentó en cualquiera de los meses anteriores, cuando se despidió de la jornada regular con un average en ese mes de .396, con nueve jonrones y 27 remolcadas.

“Hay que prepararse para una extensa jornada, como siempre, quiero llegar en las mejores facultades, preparado para nuevamente ayudar al equipo”, dijo el slugger, luego de recibir una extensa tanda de masajes por parte de Angel Presinal Doñé en las proximidades de su sexta campaña con los Medias Rojas.

“Es bueno asistir a los entrenamientos a defender la corona, creo que la presión es menos, pues ya posee un anillo y no tiene ese largo tiempo con que cuentan otros peloteros tratando y tratando de ganar y no poder conseguirlo, esto nos ayuda a estar más relajado”, sentenció Ortiz, quien al igual que la temporada pasada tiene sus planes concretos a materializar durante este 2008.

Y en su caso, el año pasado su mente estuvo centrada en batear con más propiedad hacia la parte izquierda del estadio y los resultados no se hicieron esperar, bateó para un robusto .332, quinto en la Americana y octavo en todas las Grandes Ligas. Su average fue 43 puntos más que su promedio de por vida que es de .289. “Era algo que me mortificaba, cuantos imparables me han robado entre la inicial y la intermedia por la forma en que me juega la defensa, pero trabajé mucho con Inocencio Guerrero en este aspecto y ya ustedes vieron los resultados”, expuso Ortiz, quien ha sido un trescientista en tres de las pasadas cuatro campañas.

Señala que no importa que su producción jonronera haya disminuido, seguiría en ese cambio si consigue nuevamente batear sobre trescientos con la solidez que lo logró en la contienda pasada. Él elevó desde .287 en 2006 hasta sus .332 del año pasado, aunque sus vuelacercas descendieron desde 54 a 35.

“Cada año busco aprender más y más, pues en este juego nunca se termina de hacerlo, y es por esto que quiero llegar en gran forma a Fort Myers para volver a colocar los números como cada año”, señaló Ortiz, quien en la segunda mitad de la campaña promedió un astronómico .352.

David ha estado ejercitando sus músculos, asistiendo con frecuencia al gimnasio de Presinal y en ocasiones asistiendo al estadio Quisqueya a realizar prácticas de bateo.

El año pasado, a su elevado promedio de bateo, el designado agregó 35 jonrones y 117 vueltas remolcadas