• |
  • |
  • END

Roy Halladay ha sido algo más que el moderno “dinosaurio” que los Filis consideraron estar adquiriendo, cuando lo firmaron para esta temporada, después de haberlo visto crecer, establecerse e impactar a lo largo de 12 años con los Azulejos de Toronto. Anoche, Halladay, persiguiendo su segundo premio Cy Young –uno en cada liga-, se apuntó su triunfo 20 por 10 reveses con 2.53 en efectividad, imponiéndose a los Bravos 5-3 con pitcheo de tres carreras y siete hits en siete entradas, ayudado por el salvamento 25 de Brad Lidge.

Con cinco juegos de ventaja sobre los Bravos, y el diestro Roy Oswalt calentando para intentar completar la barrida hoy, los Filis han asegurado su presencia en los Play Offs, cuando les quedan 10 juegos pendientes, entre ellos 3 con los Mets, 3 frente a los Nacionales, y el cierre contra los Bravos, probablemente –según el reporte metereológico- con todo decidido.

Ganando 4 de 10, con ese pitcheo y ese bateo, los Filis llegarían a 95 triunfos, cifra que los de Atlanta, sólo podrían lograr triunfando en 9 de 10 juegos con esa joven rotación y un bateo perdiendo fuerza. Eso escapa a la imaginación más fértil.

Desde que el formidable zurdo Steve Carlton en 1982 registró 23 victorias, los fanáticos de Filadelfia no habían visto otro pitcher capaz de ofrecer tanto aporte, hasta el aterrizaje de Halladay, quien obtuvo el Cy Young de la Americana en 2003, cuando se apuntó 22 triunfos por 7 reveses. Así que anoche, Halladay terminó con 28 años de sequía.

Los Yanquis en tanto, con cinco dobles, el jonrón 27 de Nick Swisher, arremetieron muy temprano contra el abridor de los Rays, James Shields, fabricando cinco carreras en el propio primer inning, y construyeron una victoria por 8-3, que fue la 17 para Phil Hughes por 8 derrotas. Ahora la ventaja sobre Tampa es de dos y medio juegos con A. J. Burnett enfrentando a Wade Davis en el tercer juego de la serie esta noche.

¿Y Boston? Continúa hundiéndose en las arenas movedizas al ser destrozado su bullpen por el bateo de los Orioles, haciendo inútil el esfuerzo de Clay Buchholz, con sólo una carrera permitida en seis innings. Tres carreras contra Scott Atchison y cuatro atormentando a Jonathan Papelbon, hicieron que la multitud en Fenway Park, sintiera que estaba asistiendo a un funeral.

A 9 juegos de los Yanquis y 6.5 detrás de Tampa, los Medias Rojas no parecen tener algo que discutir, lo mismo que los Cardenales, superados por los posibles perdedores de 100 juegos, Piratas de Pittsburgh 5 por 2.

Por un amanecer más, los Gigantes se sostienen en el liderato del disputado Oeste de la Liga Nacional. Apoyándose en un pitcheo de nueve ceros estructurado por el abridor Matt Cain con el esfuerzo agregado de los relevistas Ramón Ramírez, Sergio Romo y Brian Wilson, y un jonrón del cátcher Buster Posey en el inicio del octavo, doblegaron 1-0 a unos peleadores Cachorros, que contaron con fuerte pitcheo de Carlos Zambrano. Los Padres, que derrotaban 5-0 a los Dodgers, siguen amenazantes a medio paso, haciendo pensar en un final de alarido.