• Desde Los Ángeles |
  • |
  • |
  • END

Dos buenas noticias para Everth Cabrera: la fractura sufrida por Jerry Hairston en la tibia, lo saca de circulación, abriéndole espacio al nicaragüense para estar en la postemporada; y los Padres lo han autorizado para que juegue en el béisbol dominicano con los Tigres de Licey.

Cabrera, joven nandaimeño obtenido por los Padres mediante la aplicación de la Regla 5, registró una actuación estimulante en la temporada de 2009, pero en éste 2010 enfrentó serias dificultades para progresar ofensivamente, lo que obligó a los sorprendentes Padres, líderes del Oeste en la Liga Nacional la mayor parte del tiempo, a contratar al veterano Miguel Tejada, todavía con suficiente reputación y sólida experiencia.

Con el restablecimiento de David Eckstein y la presencia de Jerry Hairston como utility, Cabrera fue enviado al banco, utilizado ocasionalmente como infielder, y esencialmente como bateador y corredor emergente, después de haber estado unos días en Triple A. Su rendimiento atacante no mejoró y llegó a considerarse que difícilmente estaría en los Play Offs, de avanzar los Padres.

La fractura de Hairston lo reinstala como el utility del infield que San Diego necesita, así como el aporte de su agresividad con la rapidez de sus piernas.

Interesados en su desarrollo, los Padres le han concedido permiso para integrarse al Licey durante el béisbol invernal. Eso le permitirá buscar como hacer ajustes en persecución de la precisión requerida para ser un contribuyente ofensivo. El béisbol dominicano, en el que estuvo David Green, también con Licey, dispone del nivel de exigencia para poder valorar los avances de un pelotero.

Por ahora, el sol ha vuelto a brillar para Cabrera. La posibilidad de estar en los Play Offs y su presencia en el béisbol profesional dominicano, garantizan una útil reactivación. Ojalá logre el máximo provecho.