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Cierto, no hay nada escrito sobre el probable final en la lucha por el banderín del sector occidental en la Liga Nacional, pero separados dos juegos de los líderes Gigantes, y con los Bravos adelante por uno y medio peleando el comodín, los Padres de San Diego se encuentran contra la pared, con sus piernas flaqueantes, necesitados urgentemente de oxígeno.

San Diego, un equipo que logró sostenerse por tan largo tiempo en la cima del oeste, en principio sorprendentemente, y más adelante convenciendo, se impuso ayer 3-0 a los Cachorros con pitcheo de Chris Young durante cinco entradas y un eficaz relevo, pero los Gigantes, apoyándose en el trabajo monticular del dos veces ganador del Cy Young, Tim Lincecum, derrotaron 3-1 a los Cascabeles de Arizona, sujetando la ventaja de dos juegos en las puertas de la serie crucial con los Padres el fin de semana.

Los Bravos con sus hachas bien afiladas, continúan en pie de guerra buscando el puesto de comodín. Anoche doblegaron a los Marlins 5-1 completando la barrida y sacan juego y medio de ventaja a San Diego. El revitalizado Derek Lowe (5-0 y 1.17 con 29 ponches en septiembre) caminó cinco entradas y dos tercios permitiendo una carrera en ruta a su triunfo 16, por 12 reveses.

Atlanta enfrentará tres veces a los garantizados Filis el fin de semana, y seguramente no van a encontrarse con el as Roy Halladay, porque los de Filadelfia van a dosificar el desgaste de sus brazos.

Otra incógnita, aunque menos interesante por ciertas características, es averiguar qué equipo terminará primero en el Este de la Liga Americana entre Rays y Yanquis, para saber cuál de ellos, como líder, enfrentará a los Rangers, y quién como comodín tendrá que fajarse con los incómodos Gemelos.

Los de Tampa, limitados a tres hits por Kevin Milwood y los relevistas Jim Johnson y Koji Uehara, fueron blanqueados 2-0 por unos Orioles en escombros, con 95 derrotas, en tanto los Yanquis, atrasados medio juego, cayeron 8-4 frente a Toronto en otro estrepitoso naufragio de Javier Vázquez, quien sufrió su décimo revés por igual número de victorias y 5.32 en carreras limpias.

Lo mejor de los Yanquis fue el jonrón 30 de Alex Rodríguez, alargando a 13 su racha de temporadas con por lo menos esa cifra en vuelacercas y más del centenar de empujadas, sin duda, un timbre de orgullo para cualquier artillero, con el agregado de otra campaña similar durante sus inicios con Seattle. Hank Aaron tiene el récord con 15, mientras Barry Bonds con 14, está equilibrado con Alex.

Hay una pregunta flotando: ¿A quién puede preferir enfrentar un manager en la primera ronda de Play Offs, a los Gemelos con mejor récord, o los Rangers con bateo más ruidoso y pitcheo lo suficientemente presionante encabezado por Cliff Lee? Puede que Rays y Yanquis no estén tan preocupados por ser líderes, excepto por la ventaja de abrir la serie en casa y un asunto de orgullo. Mientras que Alex Rodríguez parece enfocado en lograr mejores resultados en los play off. Anoche A-Rod conectó su jonrón 30 y sumó su temporada número 13 consecutiva en lograr al menos a 30 vuelacercas y 100 empujadas.


Con tres incógnitas pendientes, todavía hay motivos para sentarnos frente a las pantallas con los cinturones abrochados en esta recta final.