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Al pie de la fosa, los Padres de San Diego enviaron una señal de vida, que esta noche podría convertirse en una seria advertencia si Gigantes y Bravos vuelven a flaquear.

En la boca del infierno, los Padres derrotaron a los Gigantes 6-4, agrediendo eficazmente a Matt Cain, mientras los asegurados Filis, con el octavo jonrón de Jimmy Rollins y siete brazos en la colina, encabezados por Kyle Hendrick (11-10), apalearon a los Bravos 11-5, reactivando las dos incógnitas que acaparan el interés del momento en el planeta béisbol, abriendo espacio para contemplar la posibilidad sin precedentes de un triple empate, incluyendo la lucha por ser el comodín.

Es difícil, muy difícil, pero ahora no tan remoto como lo era ayer.

Los Padres, pies en tierra, tambaleándose, con sus esperanzas deshilachándose, todavía tienen aliento para hacer ruido. Por asunto de merecimientos, con ese impresionante esfuerzo desplegado contrariando los vaticinios de los expertos, serían los favoritos de Confucio, sin embargo, el béisbol es tan impredecible como cruel, y tanto la arremetida de los Gigantes con un cierre espectacular, y el sostenimiento contra viento y marea de los Bravos, los mantienen arrinconados, sangrando.

Ahora los Gigantes, que colocarán a Barry Zito contra Tim Stauffer en otro intento de remate, sacan dos juegos de ventaja a San Diego, en tanto Atlanta, batallado desde el segundo lugar del Este por el boleto que le corresponde al comodín, amanecieron sólo un paso delante de los Padres, inyectándole más suspenso al desenlace.

Los Yanquis que suspendieron con Boston por lluvia, se instalaron en el liderato Este de la Liga Americana al ser borrados los Rays de Tampa, por un pitcheo inesperadamente inspirado del zurdo Bruce Chen, de Kansas, quien construyó su primer blanqueo en una carrera de 12 temporadas, por 7-0. De ganar la división, los Yanquis irán contra Texas, y como comodín, deberán enfrentarse a los Gemelos.

Anoche, el pinolero Wilton López, en su relevo número 67 de la campaña, con un rescate en tres oportunidades y balance de 5-2, mejoró a 3.02 su efectividad, colocándose a un lado de la derrota que sufrieron los Astros 2-0 ante los Cachorros y Casey Coleman.

El dominicano de los Rockies, Ubaldo Jiménez, quien con un despegue tipo “Concorde” dio la impresión de poder aproximarse a las 30 victorias, estará utilizando su última apertura en busca de ser un ganador de 20, enfrentando a los Cardenales de San Luis y a Kyle Lohse.

En lo individual, descartados los aspirantes a la triple corona en cada liga, el único posible ganador de dos es Alberto Pujols, de los Cardenales, presionado por Carlos González de Colorado (118-117). Anoche, los dos fallaron cuatro veces con San Luis ganando por blanqueo 3-0.

Josh Hamilton, de Texas, quien regresó ayer al line-up (de 3-0), tiene asegurado el campeonato de bateo de la Americana con 359, y Carlos González defiende con 336 su liderazgo en la Nacional. En jonrones, José Bautista, de Toronto, abofeteó a los esteroides con sus 54 estacazos, ventaja de 15 sobre su más próximo perseguidor, en tanto Pujols, con 42, jefea el viejo circuito.

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