•   NUEVA YORK / Yahoodeportes  |
  •  |
  •  |
  • END

El debate sólo puede ser definido como fascinante. ¿Qué debe primar para otorgar el premio Cy Young? ¿La cuenta de ganados y perdidos o la suma de las estadísticas que reflejan el verdadero dominio de un lanzador?
En una época en la que la responsabilidad del lanzador abridor ha cambiado sustancialmente, en el que las cuentas de pitcheos se llevan meticulosamente y el juego completo pasó a ser la excepción en vez de la regla, el énfasis a la cantidad de victorias no tiene el mismo peso de antes.

Esto desemboca en la discusión sobre quién debe ser consagrado como el mejor pitcher de la Liga Americana 2010.

Félix Hernández lidera casi todos los renglones estadísticos en cuanto a efectividad (2.27), ponches (232) e innings lanzados (250). Pero su marca reza 13-12.

El derecho venezolano no es el culpable que esté con los Marineros de Seattle, el equipo con la peor ofensiva de los 30 en las Grandes Ligas.

Seattle apenas ha fabricado 507 carreras y está a punto de convertirse en el conjunto con menos anotaciones en la Americana, desde que se introdujo el bateador designado en 1973.

Todo lo contrario ocurre con CC Sabathia y David Price, los respectivos ases de los Yanquis de Nueva York y los Rays de Tampa Bay, el primero, con 21 triunfos, y el segundo, con 19. Los Yanquis han anotado 843 carreras.

Pero los argumentos a favor del “Rey Félix” son irrefutables a partir de la misma concepción de un premio que se otorga al mejor lanzador y a su excelencia en el montículo. Además, es un acto de pereza el sólo revisar la columna de ganados para darle el trofeo a alguien.

Aquí la evidencia que respalda al venezolano:

-Mientras Sabathia se daba gusto con rivales fáciles (10-1 contra Seattle, Baltimore y Kansas City), Hernández demostraba sus quilates (5-1 y 0.63 de efectividad) contra equipos del Este de la Americana, la división más fuerte de las Mayores. Le fue mejor contra los Yanquis (3-0, 0.35 de efectividad y dos juegos completos).

-Su total de 30 aperturas de calidad, es decir, seis innings con tres o menos carreras permitidas, es algo que sólo seis lanzadores han conseguido desde 1980.

-Es casi un milagro que tenga 13 victorias, ya que los Marineros apenas promedian algo más de tres carreras en cada una de sus aperturas. Se trata del peor respaldo ofensivo para un pitcher en la Americana.

El que Hernández obtenga el premio no debe asombrar a nadie si se toman los últimos patrones en las votaciones.

Zack Greinke de Kansas City ganó el premio de la Americana con sólo 16 victorias y Tim Lincecum de San Francisco lo hizo en la Nacional con apenas 15.

“Las victorias no están bajo mi control”, dijo Hernández. “Tengo los demás números, creo que tengo una posibilidad”.

Esta discusión es lo mejor para una temporada en la que los pitcheres se robaron el protagonismo, incluyendo dos juegos perfectos y cinco sin hits.


Los demás: Cy Young, Nacional

Roy Halladay, Filis de Filadelfia. El cambio de liga resultó tal y como se pronosticó, con marca de 21-10, 2.44 de efectividad.

Es el líder en las Mayores en innings lanzados (250 y un tercio), juegos completos (nueve) y blanqueadas (cuatro).

Apenas concedió 30 bases por bolas. Es uno de los autores de los dos juegos perfectos. La carrera fue pareja.

El dominicano Ubaldo Jiménez mandó el comienzo, después fue Josh Johnson hasta que se lesionó y luego apareció Adam Wainwright.

Halladay tiene al alcance convertirse en el quinto lanzador en ganar el premio en ambas ligas, emulando a Pedro Martínez, Roger Clemens, Randy Johnson y Gaylord Perry.

Jugador Más Valioso , Americana

Josh Hamilton, Rangers de Texas. Complicado dilema, ya que Miguel Cabrera de Detroit, José Bautista de Toronto y Robinson Canó de Nueva York también hicieron méritos.

Hamilton tenía el premio sentenciado, pero el jardinero se perdió casi todo septiembre al fracturarse un par de costillas al chocar contra un muro.

Pese a la ausencia, Hamilton acabó como líder de bateo (.359), OPS (1.043) y slugging (.631). Su principal aporte fue ser el baluarte ofensivo de un equipo que va a los playoffs por primera vez de 1999. El venezolano Cabrera dio 38 jonrones --el mayor total de su carrera-- y lideraba en impulsadas (126), redimiéndose tras el escándalo del final de la pasada temporada cuando el gerente del equipo tuvo que irlo a buscar a un cuartel de Policía tras verse implicado en un incidente de violencia doméstica y borracho.

El dominicano Bautista es el líder de jonrones (54), mientras que su compatriota Canó puede presumir que fue la única pieza ofensiva consistente en los Yanquis.

Jugador Más Valioso, Nacional

Joey Votto, Rojos de Cincinnati. Lo curioso es que Votto y su competencia --Carlos González (Colorado) y Albert Pujols (San Luis)--, apuntaron a la Triple Corona.

El primera base marca diferencias por ser el responsable de que los Rojos ganasen su primer título de la división desde 1995.

Su apellido aparece entre los tres mejores en las principales categorías, segundo en bateo (.323), tercero en jonrones (37), tercero en remolcadas (112), además de liderar en embasado (.423) y OPS (1.021).

Novato del Año , Americana

Neftalí Feliz, Rangers de Texas. El cerrador dominicano debe imponerse con cómodo margen sobre Austin Jackson, jardinero central de Detroit.

Logró el rescate en 39 de 42 oportunidades y 2.77 de efectividad. Batió el récord de 37 salvamentos para un novato que Kazuhiro Sasaki fijó en 2000 con Seattle.

Novato del Año, Nacional

Buster Posey, Gigantes de San Francisco. Posey fue subido a fines de mayo y no tardó en apoderarse de la titularidad del puesto de catcher, provocando la salida del puertorriqueño Bengie Molina.

No es ninguna casualidad que los Gigantes consiguieron el mejor récord en su división desde el 29 de mayo. Acumula .309 de promedio, 17 jonrones, 66 impulsadas y .866 de OPS en 106 juegos.

Es una lástima que sólo se pueda seleccionar a uno porque la zafra de novatos en el Viejo Circuito es inmensa: Jayson Heyward, Jaime García, Starlin Castro, Gaby Sánchez, John Axford, Mike Stanton, Ike Davis y Neil Walker.

Manager del Año , Americana

Ron Gardenhire, Mellizos de Minnesota. Ya es hora que le toque después de quedar segundo cinco veces en ochos años. Pese a perder al cerrador Joe Nathan antes que comenzara la campaña y luego al artillero Justin Morneau desde julio por lesiones, los Mellizos arrasaron en la segunda mitad para revalidar el título de la división Central.

Joe Maddon (Tampa Bay), Ron Washington (Texas) y Terry Francona (Boston) también se destacan.

Manager del Año, Nacional

Bud Black, Padres de San Diego. Los Padres se desinflaron en el último mes y medio, pero Black hizo maravillas con un equipo que empezó el año con la segunda nómina más barata de las Mayores y peleando por los playoffs en el último fin de semana. Bobby Cox, en su último año, mantuvo a flote a Atlanta tras la lesión de Chipper Jones.

¿Alguien pensaba que los Rojos iban a poder con San Luis en la Central? Pues Dusty Baker le ganó la pulseada a Tony La Russa.