•   Enviado Especial/END Carolina, Puerto Rico  |
  •  |
  •  |

Sí, aunque muchos piensen lo contrario, Cuba sudó helado, y muy helado. Los disparos de Elvin Orozco los mantuvo a raya durante 5.1 entradas, de cuatro imparables sin carreras y con la guillotina debajo de sus pescuezos.

Pero  de repente la defensa volvió a ser parte esencial de la debacle de Nicaragua, que terminó perdiendo 8x1 en el Premundial de Béisbol que se realiza en Puerto Rico. "Nos preocupamos bastante, Orozco estaba duro, con sus pitcheos controlados, pero la defensa flaqueó y lo aprovechamos", declaró Eduardo Martin, manager del equipo de Cuba. Y cómo no preocuparse si después de 6.0 entradas la batería de la isla, campeona mundial, olímpica, de Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe, había conectado solo cuatro imparables y el marcador reflejaba 1x0 abajo.

Dios mío, ¿qué pasa?.. Cuba cayendo ante Nicaragua, un equipo que hace menos de dos semanas recibió castigo del bueno, con dos nocauts, estaba burlándose de una tropa de historia, calidad y antecedentes.

"Lo importante es que tengo un conjunto con la capacidad para salir de cualquier dificultad. Nicaragua nos abrió las puertas y entramos con solidez. Pero a pesar de la derrota dejaron una buena impresión", afirma el timonel antillano, que consigue su tercer triunfo en el evento.

Por su parte, el primer bate, Héctor Olivera, quien bateo de 5-4 en el partido, expresó su respeto por el desempeño de Orozco.

"Estaba duro, le caminaba la bola", indicó el artillero. "Creo que les afectaron las fallas defensivas y después el relevo no pudo hacer su trabajo", agregó.