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Durante los cuatro primeros juegos de la Selección Nacional en el Premundial que se realizó en Puerto Rico, Mario Holmann pasó desapercibido.

En el dogout apenas se notaba, quizá por su forma de ser, siempre callado, con una sonrisa con pinta de inocencia, pero eso solo es una apariencia.

El joven pelotero que estuvo con la organización de los Yanquis, aguardó pacientemente en la banca como felino al acecho para entrar a cazar y demostrar que puede ser tan fiero como cualquiera, y lo logró.

Cuando la dirigencia decidió sentar a Ronald Garth por su ineficacia defensiva y pobreza con el madero, Holmann azotó al pitcheo contrario, al extremo de terminar con promedio de .500 puntos (18 turnos, 9 hits).

“Me siento satisfecho por mi trabajo, pero triste por la eliminación de mi país en el Premundial. Fuimos a Puerto Rico a buscar la clasificación al Mundial y Panamericano y se regresó con las manos vacías”, admite.

¿Qué pasó con el equipo?

“Es sencillo, no supimos responder cuando se necesitaba. Fue un fracaso para la selección, no hay excusas”, afirma Mario, quien destacó frente al ganador del premio Cy Young de la Liga Americana de 2005, el dominicano Bartolo Colón, conectándole par de cohetes.

“No sirve de nada haber bateado para promedio, porque el equipo no clasificó. Ahora hay que prepararse para el futuro, para buscar mejores resultados”, agrega.

Mario es un jugador relativamente joven pero con la experiencia para contar con él para eventos en años venideros, si acaso sigue con un buen rendimiento a nivel nacional.

“Creo que aún puedo brindar mi aporte a la selección y muchos jugadores que anduvieron en Puerto Rico. Lo que pasa es que las cosas no salieron como esperábamos y los cuestionamientos serán inmensos. No lo dudo, teníamos para pelear más”, concluye el jugador que militará con el Bóer en la próxima Liga Profesional.