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  • EFE

John W. Henry, principal accionista del consorcio New England Sports Ventures (NESV) y nuevo propietario del Liverpool, según anunció el club de Anfield en un comunicado, ha afirmado que ha emprendido esta aventura "para ganar".

Tras cerrar el acuerdo para comprar el Liverpool por 340 millones de euros, John W. Henry señaló ante los medios de comunicación al término de su reunión con el presidente del club, Martin Broughton, que está "orgulloso" de haber sacado adelante la operación.

Cuando la pasada semana el consejo de directores del Liverpool alcanzó el primer acuerdo con la firma NESV, los anteriores copropietarios, los también estadounidenses Tom Hicks y George Gillet, intentaron bloquear el proceso.

En un comunicado difundido a través de la página web del Liverpool, NESV confirmó que asumirá la deuda de los anteriores propietarios con el Royal Bank of Scotland, cuyo plazo para pagarla se termina hoy mismo. Además, esa firma de Estados Unidos indicó que su prioridad será centrarse en garantizar al primer equipo la grandeza que lo ha caracterizado durante las últimas décadas. "Tenemos una historia de victorias y queremos que los aficionados del Liverpool sepan que es lo que queremos intentar devolver a este gran club", señaló John Henry.

Henry destacó hoy la experiencia deportiva de NESV, también propietaria del equipo de béisbol Boston Red Sox, y que la aplicarán para sacar adelante al equipo de la Premier, que se encuentra anclado en la decimoctava posición de la tabla, con sólo una victoria en los siete partidos disputados esta temporada y cinco puntos acumulados.

Martin Broughton expresó su alegría por haber culminado con éxito el proceso de venta, que calificó de "minucioso y extenso". "El consejo decidió aceptar la oferta de NESV al considerar que era la que mejor se ajustaba a los criterios que inicialmente establecimos para elegir el nuevo propietario", explicó Broughton para aclarar por qué fue la elegida cuando hubo ofertas más cuantiosas (por 400 millones de libras).

Broughton señaló que el acuerdo alcanzado es el adecuado para resolver la presión sobre la deuda de la entidad y "para ofrecer a los trabajadores, los jugadores y a los aficionados una gran confianza para el futuro del Liverpool"