•  |
  •  |
  • END

De entre las cenizas que el viento amenazaba llevarse, los angustiados Filis, sin lo mejor de Halladay y sin el acostumbrado ruido de su bateo, sacaron una victoria por 4-2 que los resucita y fortalece al regresar la serie a Filadelfia. Siguen contra la pared, pero esperanzados en que Oswalt y Hamels fabriquen el milagro.

No es necesario recurrir a Sherlock Holmes para encontrar al principal responsable de la derrota entre los Gigantes. Ahí está Aubrey Huff, en el lance fatal, perdiendo una pelota bateada frontalmente hacia él por Shane Victorino que sujetaba a los corredores y garantizaba el segundo out, de un inning que ahogó a Tim Lincecum, volteando la pizarra.

Sigilosamente, como si estuvieran moviéndose detrás de las cortinas, los Gigantes se adelantaron en el cierre del primer inning, aprovechando que, raramente, Halladay abrió boleando a Andrés Torres. Hit de Freddy Sánchez lo llevó a tercera y después de sacar out a Huff, un roletazo de Buster Posey a segunda, impulsó a Torres.

Lincecum, quien había retirado a seis consecutivos, con ponches a Howard y Werth, fue atacado por hit de Ibáñez como primer bateador del tercer inning, que contra pronóstico meteorológico, resultó tormentoso y decisivo. El as del staff que maneja Bruce Bochy, golpeó a Carlos Ruiz, y como era obvio, Halladay se sacrificó. En la jugada se pudo sacar out en tercera a Ibáñez, pero Pablo Sandoval, desorientado mientras retrocedía, no encontró el cojín. Eso fue una mala señal.

Acto seguido, se produjo el batazo del juego, no un jonrón de tres carreras, sino ese roletazo de Victorino que escapó al control de Huff en primera, rebotando la pelota en su rodilla derecha y desviándose hacia segunda, facilitando las anotaciones de Ibáñez y Ruiz, que hubieran permanecido atornillados. Con Victorino en segunda, Plácido Polanco amplió la ventaja de los Filis 3-1 con cohete al left. Un inning posiblemente sin carrera de haberse movido adecuadamente Sandoval en la antesala, y fildeado con certeza Huff en primera, borró la ventaja de los Gigantes y colocó a los Filis en ruta hacia la urgente victoria.

Los Gigantes saltaron como linces sobre dos pitcheos de Halladay en el cierre del cuarto, con Pat Burrell y Cody Ross disparando dobletes consecutivos, estrechando la diferencia a sólo una carrera 3-2, y metiendo el partido entre la polvareda de la incertidumbre. ¿Quién iba a pensar que no volveríamos a ver otra agresión hasta el jonrón de Jayson Werth en el noveno sellando el marcador?

Otro hecho llamativo: ¿Quién iba a pensar que la gran atrapada, la realizaría el cuestionado Huff en el séptimo, con corredores filis en las esquinas, decapitando una línea provoca escalofríos de Ross Gload, completando un doble play pisando el cojín al quedar Ruiz sin chance de regresar?. En ese momento, Licecum, sintiéndose rescatado, rugió levantando su puño. Sin embargo, desde la falla de Huff en el tercero, los Gigantes se empequeñecieron frente a un Halladay de pitcheo dosificado, y los relevos dominantes de Contreras, Romero, Madson y Lidge en los tres últimos episodios.


dplay@ibw.com.ni