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Ryan Howard y Mark Teixeira son dos excelentes posibilidades para Más Valiosos en series por los banderines de Liga. Usualmente, el pitcheo enemigo tiembla ante ellos. El peligro que provocan es el equivalente a enfrentar pistoleros del calibre de Johnny Ringo y Doc Holliday en una taberna, camino de Guanajuato, donde la vida no vale nada.

No ocurrió eso en estos Play Offs. Howard, pese a que registró .318 puntos, no empujó carreras. Disparó la mayoría de sus siete hits sin embasados, y sólo dos veces hizo avanzar. En cambio, con dos y tres en base, fue propenso al ponche. No esperas eso de un remolcador de 108 carreras, máxima cifra en el equipo de Filadelfia durante la temporada regular.

Juan Uribe sólo disparó tres hits y decidió dos juegos a favor de los Gigantes con un fly de sacrificio y un jonrón. ¡Qué contraste! Obviamente a ningún manager se le ocurre dejar batear a Uribe y sacar a Howard. Ni siquiera después de cero empujadas en 22 turnos.

Bateando adelante de Alex Rodríguez, el artillero yanqui Mark Teixeira, ve mejores lanzamientos, pero no pudo conectar hit en 14 oportunidades antes de salir afectado por un problema muscular, y eso frenó a los de Nueva York, finalmente eliminados por unos coherentes Rangers de Texas.

Alex también desapareció en los momentos cumbres. Limitado a 4 hits en 21 turnos, incluyendo dos dobles, el pelotero más costoso para una franquicia, apenas impulsó dos carreras, en el sorprendente robo de botín realizado por los Yanquis en el primer juego. Después se apagó, como las señales de democracia en este sistema mata-esperanzas.

Naturalmente, cuando tus bateadores 3 y 4 no funcionan, el line-up se parte. Precisamente eso ocurrió también con los Filis, cuando a la pérdida de voltaje de Howard con embasados, se agregó el hundimiento de Chase Utley, limitado a sólo un remolque con .182 puntos. ¡Qué diferente el Utley de la Serie Mundial del 2009, conectando 5 jonrones y empujando 8 carreras!
Con estas cuatro fieras amordazadas, Yanquis y Filis, favoritos para protagonizar un Clásico de alarido, dado el armamento que exhibían, carecieron de contundencia para sobrevivir.

Los Yanquis necesitaban algo más que el bateador de 4 jonrones y .348 puntos Robinson Cano. La anulación de Nick Swisher reducido a .091 puntos en 22 turnos, la pérdida de brillo de ese veterano todavía con mecha que es Derek Jeter, y sobre todo, el naufragio del pitcheo abridor, incluido el aspirante al Cy Young, el zurdo C. C. Sabathia, amputaron las pretensiones de los Yanquis frente a un equipo compacto, crecido, funcional, como lo fue Texas.

Nunca creí que los Gigantes superaran a los Filis. Aún estando la serie 3-1, y después 3-2 a favor de San Francisco, pensé que había tiempo y se tenía material para una voltereta espectacular. No fue así, y pese a que difícilmente alguien de los Gigantes sería titular en el line-up de Filadelfia, son los de San Francisco quienes estarán en el Clásico.

dplay@ibw.com.ni