•  |
  •  |
  • END

Ayer todo llegó a su fin. La tropa nacional de béisbol cumplió con su participación en la Copa Intercontinental de Taiwán, dejando sin aliento y sin corazón a una débil República Checa con marcador de 11x5, que permitió quedarse con el séptimo lugar en la tabla general.

Para los nacionales fue una actuación mediocre, porque aunque se llevaba un conjunto con una gran cantidad de peloteros sin experiencia, el resultado no emociona a nadie.

Ayer el seleccionado comenzó de forma efectiva ante los checos, que enviaron a la colina a Radim Chroust (perdedor) y permitió tres carreras comandadas por doblete remolcador de 2, de Cristhian Saravia, y después sencillo empujador de Juan Carlos Urbina.

Para el siguiente episodio, los pinoleros regresaron al ataque y agregaron dos anotaciones. Por su parte, los disparos del zurdo Mario Peña eran lo suficientemente dañinos para mantener neutralizados a los maderos de los checos. Fueron 5.0 innings, 2 carreras, 8 ponchetes, una base y 7 sencillos fue el trabajo del abridor nicaragüense.

Los nicas agregaron tres anotaciones en el sexto capítulo y tres más en el octavo. La República Checa consiguió la misma cantidad para cerrar su producción en cinco. Nicaragua disparó en el desafío un total de 14 metrallazos. El registro global de la selección en la Copa fue de 3-3.