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De pronto en Diriamba se vivieron nuevos aires el domingo. El Estadio Cacique albergaba un ambiente que se había perdido en mucho tiempo. Algarabía en las gradas, homenajes a héroes locales y foráneos a los que idolatrar, y lo que es mejor, regresó la confianza de los aficionados a su equipo, la que pretendían ratificar con un triunfo ante Ferreti, único rival al que no habían vencido en el Torneo Apertura. Y aunque por poco se marchan con un empate sin goles, Diriangén venció 1-0 a los rojinegros sufriendo más de lo que habían merecido.

Pero más allá de la victoria, Diriangén mostró otra cara, más agradable de la que se vio en la segunda fecha de la Cuadrangular cuando derrotaron 2-1 al Managua.

Esta vez los diriambinos sacaron de ritmo a un Ferreti –su verdugo del torneo- y lo hicieron de manera simple pero efectiva, poblando la media, sacrificando su defensa con una línea de tres y poniendo en perspectiva de ataque a sus dos goleadores, los catrachos Darwin Ramírez y Herberth Cabrera. En otras palabras, parecía que había retornado aquel Diriangén de años atrás que con buen toque y juego rápido, pese a su horizontalidad, salían avante ante sus rivales.

La misión de los blanquinegros era obvia, dominar de cualquier forma el centro del campo, con ese propósito Marcos Román, Marcos Méndez, Remmy Vanegas y el mismo Jorge Portocarrero se sumaron a ejercer presión aunque por ratos se trababa el juego porque, Ferreti tampoco sería un hueso fácil, como precisamente no lo fue.

Pero los Caciques sacaron ventaja más, que de su posición en la media cancha, de su actitud, pues sólo gracias a eso crearon más y las más claras a gol, y jamás claudicaron en la búsqueda del triunfo hasta que lo hicieron en el último minuto, al 93, con una gran definición de Marcos Román después de un mal despeje de su ex compañero, Silvio Avilés.

Ahora los diriambinos, con nueve puntos, por tres triunfos en igual número de juegos, han mostrado argumentos sólidos por qué deben ser considerados a ganar el título de este torneo. Ferreti no hay duda que sigue estando entre los favoritos, pero ya Diriangén le perdió el respeto que ha pulso se lo habían ganado los rojinegros, y ha cambiado la moneda a su favor.