•  |
  •  |
  • END

¿Cómo ha sido posible que un ex campeón Mosca se encuentre disputando hoy el cinturón superwelter, después de haber estado en la cima como Súper gallo, pluma, Súper pluma, Súper ligero y Welter, con títulos de diferentes tipos de reconocimiento?
Ese salto de longitud y altura, desde las 112 libras a las 154 es asombroso para un peleador de casi 32 años, con cinco pies, seis y media pulgadas de elevación.

Un atleta pequeño, ejercitándose la mayor parte del tiempo, ha aumentado 42 libras entre 1997 y el 2010 para poder marcar 154 y retar el punch -–ojalá sin el agregado de vendas con yeso en sus puños-- de Antonio Margarito, más alto y con superior alcance, pero no con mejor boxeo que el electrizante filipino de apariciones fantasmales y descargas definitivas, convertido en la máxima atracción por TV que podamos imaginar, como lo demuestran los 660 millones de dólares producidos con sus 12 combates pago por ver.

Ray “Sugar” Robinson, el más grande peleador de la historia, un brillantísimo campeón Welter y Mediano, fue derretido por el calor pesando 157 libras, retando a Joey Maxim por el cinturón semi-pesado, fallando en el intento que estaba por concretar; José Ángel “Mantequilla” Nápoles, un campeón Welter de largo tiempo (1969-1975), fue vapuleado por el destructivo argentino Carlos Monzón en el casillero mediano; en tanto, Ray “Sugar” Leonard, en una pelea previamente calificada como “criminal”, por lo aparentemente desigual, derrotó a Marvin Hagler saltando de Welter a Mediano y saliendo de un retiro y un serio problema en la retina.

¿Cuál va a ser el peso de cada peleador cuando suban al ring? Pacquiao no debe superar las 154 libras, así Margarito aumente hasta160 libras o más. Eso es precisamente lo que hizo Robinson cuando peleó con Maxim. Registró el peso en el que mejor se movilizaba y desconcertaba, sin importarle la ventaja del adversario, y con más de 10 libras de diferencia, logró boxearlo y lo estaba derrotando en las tres tarjetas, cuando quedó deshidratado. Un calor tan extenuante, que fue necesario cambiar al referee Ruby Goldstein, desmayado en el round 10, sustituido por Ray Miller.

Lo que veremos mañana en Dallas, puede aproximarse a esta pelea inolvidable Robinson-Maxim, pero sin el calor matando el ímpetu de Pacquiao. Uno piensa que el filipino, supuestamente algo descuidado en su adiestramiento según informes, podrá torear a Margarito, quien no tiene nada que ver con Monzón, Hagler o Maxim.

No será una pelea cómoda. Pacquiao seguramente será exigido por la presión que se espera, Margarito le coloque encima desde muy temprano, buscando como estrecharle los espacios. Sin embargo, considero que la rapidez de manos que caracteriza a Pacquiao, y la precisión que muestra manejando sus piernas, más lo acertado de sus combinaciones saltando como una pantera, le facilitarán desorientar a este Margarito, obviamente concentrado en hacer valer su mayor poder.

Puede ser la última pelea de Pacquiao ha advertido Freddie Roach, su entrenador, indicando que si Floyd Mayweather dificulta la realización del combate que el planeta espera, Manny aún ganando, podría decir ¡hasta aquí! y retirarse.


dplay@ibw.com.ni