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¡Qué fácil parecía todo para el lanza-llamas dominicano Ubaldo Jiménez a la altura del Juego de Estrellas! Su impresionante balance de 15-1 con 2.20 en efectividad, y un no hitter contra los Rockies de Colorado, muy temprano, el 17 de abril, lo presentaban en pantalla como el probable ganador del Cy Young en la Liga Nacional. Nadie más dominante que él. Con casi media temporada por delante, ganar 20 parecía algo obvio, y acercarse a los 30, un reto muy atractivo.

Su única derrota, hasta ese momento, había sido por culpa de Clayton Kershaw de los Dodgers, quien lo superó 2-0 el 9 de mayo, pese a que Jiménez sólo permitió dos hits en siete entradas. El dominicano salió de escena con el marcador en contra 1-0, una tarde de domingo en que los Rockies bostezaron frente al plato.

Halladay, un tirador de Juego Perfecto contra los Marlins el 29 de Mayo, venciendo 1-0 a Josh Johnson, estaba atravesando complicaciones después de ser derrotado cuatro veces en junio, tres consecutivas, con registro de 10-7 y 2.19 en carreras limpias. Naturalmente, el asombroso Jiménez era el Cy Young de media temporada, encima del as de los Cardenales Adam Wainwright (13-5 y 2.11).

Pero, la segunda parte de la temporada, cambió las consideraciones. En la recta final, Ubaldo vio cortarse su inspiración fallando tres veces en busca del triunfo 20, y tuvo que resignarse con 19-8 y 2.88; en tanto Halladay se enderezó cerrando campaña con cinco triunfos consecutivos, llegando a 21 por 10 reveses y 2.44 en carreras limpias; mientras Wainwright batallaba para aterrizar en la pista de las 20 victorias, sufriendo 11 reveses con promedio de 2.42 en eficacia.

Después de 15 éxitos en sus primeras 18 aperturas, Jiménez se sumergió agregando sólo 4 triunfos en los últimos 15 intentos, desvaneciéndose como un fabricante de asombro. La derrota por 1-0 frente a los Mets en agosto, y su inútil esfuerzo de ocho ceros permitiendo sólo tres hits a los Cardenales en su última salida el 2 de octubre, le impidieron igualar con Halladay en victorias y mostrar un mejor balance.

¿Tendrá Jiménez, de casi 27 años, otra oportunidad de ganar un Cy Young? Esa intriga estará embotellada a partir de hoy.

Ninguna duda sobre Halladay. Obtuvo los 32 votos de primer lugar para convertirse en apenas el quinto pitcher que atrapa la distinción del Cy Young en cada Liga. Previamente, el experto en bolas ensalivadas Gaylord Perry, los lanzadores de meteoros Randy Johnson y Roger Clemens, y el cerebral Pedro Martínez, todos ellos con “cara de Salón de la Fama, lo habían logrado con rendimientos espectaculares.

A los 33 años, entrando a la etapa de madurez en la que los pítcheres hacen un mejor manejo de sus habilidades, Halladay, tres veces ganador de 20 juegos desde su primera temporada completa en 1999, trabajando ahora desde la colina de los pujantes Filis, puede ser un permanente competidor de los próximos Cy Young.

dplay@ibw.com.ni