•  |
  •  |
  • END

¿Quién esperaba que ocurriera algo resplandeciente en un partido de cierre borroso y bostezante, entrando a los minutos de reposición? ¡Ah, cuando está Messi en la cancha, siempre hay tiempo para algún prodigio! Nunca lo olviden.

Y ocurrió, tan súbitamente como un fogonazo. Messi recibió de Lavezzi y maniobró rápidamente hacia la izquierda serpenteando entre tres defensores brasileros, consiguió posición de tiro dentro del área, y haló el gatillo que activa su zurda. El disparo rasante, trazado con un tiralíneas, fue hasta las redes del arquero Víctor rascando el poste derecho.

En ese momento, Brasil sangró, lamentando el dominio improductivo ejercido en un primer tiempo agitado, antes de sumergirse en el aburrimiento en los últimos 45 minutos. El latigazo de derecha de Alves que devolvió el travesaño, las entradas peligrosas de Robinho, el taco de lujo ejecutado por Ronaldinho y neutralizado por Romero, y las descolgadas de Neymar, habían quedado atrás, desvanecidas entre el intento de recuperar parte del juego bonito perdido.

Después de una larga sequía, Argentina derrotaba a Brasil 1-0 en el Estadio Khalifa de Doha, capital de Qatar, ante 49 mil espectadores. Desde la victoria por 3-1 durante la fase eliminatoria para el Mundial del 2006, Argentina había estado debajo de las suelas de los botines brasileños.

Los gauchos estuvieron batallando con serias dificultades. Higuaín, Pastore y Di María, no terminaban de entenderse, y Messi se vió desconectado largo rato. Su presencia más visible, fue con ese disparo de zurda que pasó silbando por encima de la cabaña de Víctor.

Atrás, Brasil se mostró sólido con Tiago Silva y David Luiz por el centro, con Alves y André Santos por las bandas. Buscando mejores proyecciones, Messi fue retrasado, función que realizó muy bien en Sudáfrica, cuando Maradona lo necesitó en esa misión.

En el segundo tiempo, se fue perdiendo el interés, y como es natural, la intensidad decreció hasta llevar el partido al territorio de la monotonía. En el minuto 90, no se esperaba ninguna alteración, pero apareció Messi en escena, recibió de Lavezzi, y en un parpadeo, realizó el gol que ganó el juego.

Casi al mismo tiempo en Lisboa, en un duelo de equipos ibéricos, Portugal, pese a un gol magistral anulado a Cristiano Ronaldo por culpa de Nani, goleó sin misericordia al Campeón Mundial España por 4-0 provocando un gran impacto.

“Esta vergüenza exige una revancha”, tituló su columna Alfredo Relaño, asombrado por lo visto. En septiembre, España con su enorme defensa, cayó 4-1 ante Argentina, cobijándose por un centenar de excusas.

Ayer con un gol de Carlos Martins, dos de Hélder Postiga, y otro de Hugo Almeida, desarticulando a Ramos, Pique, Puyol y Capdevilla, Portugal consiguió un estupendo funcionamiento.

“La joya” sacada del cofre de Cristiano Ronaldo y finalmente anulada, fue elaborada por la izquierda superando a Piqué con quiebre y escape, cerrándose y disparando con una precisión milimétrica, solo para que Nani innecesariamente, saltara rematando, siendo sentenciado por un fuera de juego Polémico.

El drástico 4-0, apartó esa jugada de las discusiones.

dplay@ibw.com.ni