•   Especial para LasMayores.com  |
  •  |
  •  |
  • END

El venezolano Félix Hernández se vio bien contento con su nuevo "trono", el Cy Young de la Liga Americana.

El joven de apenas 24 años y oriundo del estado Carabobo se encontraba con su esposa y padres cuando se enteró de que había ganado el valioso premio.

"No tengo palabras para describir lo que siento como pelotero, como persona, como hijo, como esposo", dijo Hernández desde su casa en Valencia, donde se escuchaba la algarabía de la celebración.

Se enteró por teléfono con una llamada que le hizo un periodista de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (Bbwaa).

"Cuando me llamó y me lo dijo, le pregunté tres veces para estar seguro. Fue realmente emocionante y desde ese momento mi papá no se cansa de darle gracias a Dios".

En 2009, Félix tuvo marca de 19-5, pero perdió en las votaciones ante Zack Greinke, que lo ganó con marca de 16-8 precisamente por tener una mejor efectividad y un mayor número de ponchados que el venezolano.

"Después de la temporada pensé que realmente tenía chance por los numeritos que había logrado", comentó Félix vía telefónica. "Sin embargo, no quería hacerme ilusiones por lo que me había pasado en 2009 y está demostrado que no es el que más juegos gane sino el que domine más a sus contrarios durante la temporada".

Hernández se une a Johan Santana como los dos únicos venezolanos en lograr tan codiciado premio y por coincidencia, ellos son los únicos desde 1998 (Santana en 2004) que han ganado el premio sin participar en el Juego de Estrellas del mismo año.

Para el momento de realizarse el Clásico de la Media Temporada, Félix tenía seis victorias y cinco derrotas con efectividad de 3.03, pero en la segunda parte de la temporada permitió apenas 1.53 carreras limpias por cada nueve entradas en sus últimas 15 salidas, empatando el tercer lugar con la tercera cantidad más baja en promedio de carreras limpias aceptadas en los últimos 25 años. Posee una recta brillante que llega a 94-96 millas por hora de manera consistente, un gran slider y en general un repertorio que hace lucir mal a los bateadores de la Gran Carpa.

Hernández fue el líder de efectividad (2.25) e innings lanzados (249.2) en la liga, y segundo en ponches con 232 (Jared Weaver tuvo 233), y es apenas el segundo lanzador de los Marineros (Randy Johnson, 1995) en ganar el premio.