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Ciertamente León puede ser abatido, pero nunca vencido. Los melenudos sacaron a relucir su casta, mucho corazón y capacidad de reacción en el juedo de ayer en el estadio Chichigalpa, para emerger como lo hacen los verdaderos guerreros y llevarse la victoria con pizarra de 5-4 en 10 entradas frente a los Tigres de Chinandega.

Pero no sólo el juego perdieron los Tigres, porque la racha de 23.1 entradas que su pitcheo tenía sin permitir carrera, fue echada al cesto de la basura por el bateo leonés.

Y fue un fly de sacrificio de Stanley Loáisiga en ese episodio que hundió a los chinandeganos. El ‘as’ del rescate de los Tigres, Boanerges Espinoza (1-1) esta vez no pudo salir a flote y cargó con la derrota.

Brian Nichols negoció boleto, después Danilo Sotelo conectó doblete y Juan Carlos Urbina recibió base intencional que congestionó las almohadillas de felinos, adecuado para que Loáisiga elevara al jardín central que empujó la carrera del éxito. Jorge Bucardo (2-0) en faena de relevo se apuntó la victoria por los melenudos.

El partido jamás se les salió de las manos a León, porque desde el cuarto episodio golpeó con tres carreras a Chinandega. Fueron cuatro metrallazos de los metropolitanos que se asociaron con un boleto a Levi Ventura, que facilitaron la producción.

Aquí se destaca el sencillo con bases llenas de Danilo Sotelo, que permitió a Leuri Tejeda y Ventura pisar el plato, mientras que Brian Nichols anotó la tercera por rola al cuadro.

Los chinandeganos hicieron una en el cierre de la cuarta por fly de sacrificio de Adolfo Matamoros; agregaron otra en el quinto mediante cohete de Ronald Garth frente al abridor Ronald Lowe, quien se fue a las duchas. Finalmente empataron las acciones gracias a otro elevador de sacrificio de Jimmy González.

Una vez más León tomó control del juego con cuadrangular de Dwight Britton en el séptimo, enviando al dogout al abridor de los Tigres Julio César Raudez y obligó a traer a Carlos Morla.

Chinandega volvió a igualar 4-4 la pizarra en el octavo, pero en el décimo Loáisiga se encargó de definir el encuentro.