•  |
  •  |
  • END

No hay partido entre equipos que provoque mayor expectación en el planeta que un Madrid-Barcelona. Ni siquiera una final de la Champions. Corren ríos de tinta tejiendo especulaciones alrededor de lo que podría ocurrir en la batalla que protagonizarán los dos gigantes del fútbol español.

Desde los tiempos de DiStefano y Kubala el interés ha ido creciendo, y continúa haciéndolo con Messi y Cristiano Ronaldo, los cracks de moda, los más impactantes, generadores de interminables polémicas aunque no hayan brillado con la intensidad deseada en la reciente Copa del Mundo.

¿El qué puede pasar mañana en el Nou Camp de Barcelona?, no tiene respuesta. Ni ustedes ni yo lo sabemos, aunque nuestra fértil e inagotable imaginación puede darle diferentes formas al súper duelo que junta a figuras cumbres como la pareja de centrales de Portugal Carvalho y Pepe; los laterales brasileños Danny Alves, Maxwell y Marcelo; los centrocampistas alemanes Khedira y Ozil; los jugadores argentinos DiMaría, Higuaín y Messi; los franceses Benzema y Abidal; el atacante portugués Cristiano Ronaldo, y la brigada española con Xavi, Villa, Iniesta, Piqué, Puyol, Busquets, Pedro, Xabi Alonso, Ramos, Arbeloa, Casillas y Valdés. Una constelación de estrellas.

Tanto el Real como el Barsa hacen circular la pelota con más rapidez y precisión que cualquier otro equipo, y se caracterizan por el tiempo de posesión, así que la pelea por prevalecer en el centro del campo será tan intensa como intrigante, con Xabi Alonso, Khedira, Ozil y DiMaría, combinando funciones, fajándose con Xavi, Iniesta, Busquets y Pedro.

Arriba buscando los goles, Higuaín y Cristiano con su poderío, cañoneo y capacidad de penetración frente a la destreza de Messi y la flexibilidad de Villa.

En la defensa, Marcelo, Carvalho, Pepe y Ramos, con el fenomenal Iker Casillas detrás se ven tan sólidos como Abidal, Puyol, Pique y Alves, respaldando a Víctor Valdés. Sólo 6 goles le han marcado al Madrid a lo largo de 12 juegos, en tanto el Barcelona ha sido perforado 8 veces en el mismo trayecto; sin embargo, las atajadas de Iker indican que la presión sobre las cabañas ha sido casi la misma.

A la ofensiva, el Madrid invicto con 32 puntos ha logrado 33 goles, igual que el Barcelona, con Cristiano Ronaldo superando a Messi 14-13, pero viendo acción en dos juegos más, en vista de que el argentino se perdió dos fechas por lesión y fue precipitado en su retorno.

No podemos utilizar como pauta las cuatro derrotas consecutivas del Madrid frente al Barsa en los dos últimos torneos, incluyendo la goleada por 6-2 pese a la espectacular actuación de Casillas, porque éste es otro Madrid, inyectado por Ozil, Khedira, Carvalho y DiMaría, convertidos rápidamente en pilares fundamentales, capaces de garantizar un rendimiento equilibrado.

Aunque es muy temprano en la temporada, los dos equipos llegan en plenitud de funcionamiento necesitados de la victoria, el Barcelona con 31 puntos intentado hacer girar la tabla de posiciones, y el Madrid con 32, en busca de transformar su pequeña ventaja en algo significativo con suficiente peso.

¿Qué puede pasar mañana? Yo no sé, diría Luis Enrique.