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MLB.com
El boricua Roberto Alomar confía en que será exaltado al Salón de la Fama en 2011. El ex intermedista de Grandes Ligas, quien ganó 10 Guantes de Oro en su carrera, se quedó corto por ocho votos en su primer año de elegibilidad en el 2010.

“Espero que lo elijan, merece ser elegido”, dijo recientemente su hermano mayor, Sandy Alomar Jr., ex receptor de Grandes Ligas y coach con los Indios de Cleveland.

A principios de este año, el más joven de los Alomar recibió 73.7 por ciento de los votos emitidos por Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos (BBWAA, por sus siglas en inglés). El derecho Bert Blyleven recibió 74.2 por ciento, quedándose corto por cinco votos en un año en el cual el jardinero Andre Dawson fue el único exaltado.

Para ser inmortalizado un Cooperstown, el jugador tiene que recibir al menos 75 por ciento de los votos emitidos. Los resultados de las votaciones para el 2010 fueron revelados el 6 de enero. Alomar, quien fue seleccionado para 12 Juegos de Estrellas, se sorprendió al enterarse que no había recibido los votos suficientes.

“¿Qué se puede hacer? Está fuera de mis manos”, dijo Alomar. “Estaba decepcionado, pero me siento bien. Algunas veces los cronistas tienen motivos para no votar por ti. Simplemente tienes que lidiar con la situación. Recibí muchos votos”.

Es casi seguro que Alomar y Blyleven será exaltado esta vez, ya que ningún jugador ha quedado fuera tras recibir más del 70 por ciento de los votos el año anterior. Blyleven aparecerá en la papeleta por 14ta vez y Alomar por segunda. Un pelotero puede permanecer en la papeleta de la BBWAA por 15 años.

Hay varios motivos por los cuales quizás Alomar no fue exaltado en su primer intento. Sandy Jr., quien fue seleccionado para el Juego de Estrellas seis veces en su carrera, señaló el infame incidente en 1996 en el cual su hermano menor le escupió en la cara al umpire John Hirschbeck.

“¿Qué otro motivo pudo haber?”, dijo Sandy Jr. “No lo puedo creer, porque todo el mundo pensaba que será elegido. Hoy en día, no puedes cometer ningún error. Si los cronistas van a usar a Robbie como ejemplo, mas les vale que hagan lo mismo con los demás. Eso fue un argumento débil”.

“El incidente de la escupida estuvo feo, pero sólo fue un momento en la carrera de un tipo que no hizo nada mal ni antes ni después. No es como si hubiese estado entrando y saliendo de la cárcel a cada rato”.

El incidente de la escupida sucedió a fines del primer año de Alomar con los Orioles el 27 de septiembre de 1996 durante una discusión acalorada sobre un tercer strike. Alomar fue suspendido por cinco juegos, aunque alegó que Hirschbeck lo había insultado, provocando su reacción.

Ambos dejaron atrás el incidente hace mucho tiempo y se han dado la mano públicamente. Y cuando Alomar no recibió la llamada de felicitación del Salón el 6 de enero horas antes de anuncio, lo primero que hizo fue comunicarse con Hirschbeck.

“Lo llamé para decirle que no se preocupara por mí”, dijo Alomar. “Tenemos que seguir adelante. El estaba muy arrepentido y no quería que se sintiera así. El pensaba que no había sido exaltado por ese incidente. Pero ya basta. No fue culpa de nadie. Seguiremos adelante con nuestras vidas y seguimos siendo amigos”.