•  |
  •  |
  • END

Cuando se está transitando por la carretera de los 45 años, la maquinaria muscular de un pitcher siente la oxidación. Randy Johnson, el zurdo de 6 pies 10 pulgadas, sabe que ahora todo es más difícil y que la búsqueda de 16 triunfos para aterrizar en la pista de ganadores de 300 exigirá un esfuerzo mayúsculo.

Limitado a sólo 4 victorias en 2007 luego de realizar 10 aperturas recorriendo 56 entradas y dos tercios, Johnson, ahora extrañamente un cuarto abridor en la rotación de los Cascabeles de Arizona, podría estar en su última temporada.

El más reciente ganador de 300 juegos, y el 23 en la historia del béisbol, es el zurdo aparentemente frágil Tom Glavine, quien está de regreso con los Bravos de Atlanta, el equipo con el que alcanzó mayor notoriedad.

Con cinco premios Cy Young en su casa y una reputación de temible muy bien cultivada alrededor de tres temporadas de 20 o más triunfos y otras tres de 19, Johnson, como Sandy Koufax, no necesita ser un ganador de 300 para garantizar su ingreso al Salón de la Fama.

El promedio de victorias de Johnson en su fulgurante carrera es de 17 por temporada, pero el punto actual de desgaste físico es un serio inconveniente. Para lograr los 16 triunfos necesitará estar saludable y consistente, como en 2005 y 2006, cuando ganó 17 en cada campaña.