•  |
  •  |
  • END

En medio de un cierre con el sello de suspenso, donde todos los que estaban en el estadio “Roque Tadeo Zavala”, de Granada, terminaron con el corazón en los dientes, el Bóer ayer superó con más sufrimiento del que podría tener una novela mexicana, 3-2 a los Orientales, en la continuación de la Liga Profesional.

Noveno inning, costales llenos producto de dos bases, dos wildpitch y un golpeado, la pizarra estrecha con dos out y el agregado de llevar a Sandor Guido al conteo de 2-2, el relevista Gustavo Martínez mantuvo en ebullición los nervios de todos, pero al final se salió con la suya al disipar las pretensiones de los sultanecos y lograr su segundo salvamento.

El éxito coloca al Bóer igualado con León con registro de 21-26, a dos partidos del segundo peldaño que ocupa Granada y ocho de los punteros, Tigres de Chinandega.

El Oriental fue el primero en anotar y lo hizo en el mismo despegue del juego contra el ganador Christopher Cooper (3-4). Renato Morales disparó doblete, avanzó a la antesala por wildpitch y pisó el pentágono gracias a una rola al cuadro de Ofilio Castro.

Pero los Indios emparejaron la pizarra en el segundo inning producto de un letal descontrol del abridor y perdedor Enrique Ramírez (0-2), que concedió bases a Wilton Veras y Eduardo Romero para dejarle el panorama despejado al dominicano José Campuzano, quien metió incogible productor de la carrera.

Una entrada después, el equipo capitalino volvió a golpear a los granadinos. Base por bolas a Jilton Calderón puso la amenaza sobre las almohadillas, mientras Reynaldo Rodríguez con cohete lo colocó en la tercera, para después dar la ventaja a los Indios con imparables de Manuel Mejía.

En el cuarto capítulo el Oriental igualó las acciones por medio de boleto de Marlon Abea, box y doblete de Justo Rivas bastaron para inyectar más emoción al juego. Sin embargo, en el séptimo todo quedó definido porque una línea de Campuzano que se llevó en claro al patrullero central de Granada Renato Morales, trajo al pentágono a Eduardo Romero.

En el cierre del noveno inning los aficionados de La Gran Sultana vibraron, se emocionaron hasta más no poder por la presión que puso el equipo Oriental, pero no lograron disfrutar la ansiada victoria.