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Vaya, se impuso lo racional. En medio de lo “libre-pensadora” que ha sido la FIFA para imponer más caprichos que criterios, la sospecha tan largamente tejida -que llegó a ser considerada casi certeza-, descartando a Lionel Messi como posible ganador del Balón de Oro 2010, fue desvanecida ayer en Zurich.

Messi -¿y quién otro?-, fue seleccionado por encima de Andrés Iniesta y Xavi Hernández, la formidable pareja de españoles, como el “as de oro” del fútbol mundial. Lamentablemente, quien debió ser su más temible retador, el holandés Wesley Sneijder, fue sacado injustamente del podio, conformándose con ser parte del equipo ideal como centrocampista.

A lo largo de todos los escritos que elaboré alrededor de esta lucha por el balón de oro, y sobre todo en mis intervenciones en Doble Play, defendí la idea que era injusto quitarle a Messi su segundo Balón de Oro consecutivo, pero, en vista de la intensa y consistente campaña realizada por medios europeos, sacándolo de pelea y dejando la intriga entre Iniesta y Xavi, me sentí resignado al probable resultado, aunque manteniéndome firme en las argumentaciones pro-Messi.

El literato ruso Vladimir Nobokov, autor de Lolita, diría de Messi, que “su fútbol ajedrezado de lucidez lo convierte en un natural fuera de serie”, algo demostrado reiteradamente. “Messi es de otro mundo, lo siento por los otros”, dijo el entrenador del año José Mourinho, después de conocerse la votación.

Atravesando la Champions, la Liga, la fase de grupos del Mundial, el gol que cortó hace poco el dominio de Brasil sobre Argentina, sus múltiples lideratos, esa sensibilidad con la pelota, esa inteligencia tan flexible, esa imaginación sorprendente, ese sentido tri-dimensional admirable, lo único que no puede hacer Messi es mostrar la contundencia y velocidad de un Fórmula Uno, que tiene Cristiano Ronaldo.

Bueno, nadie es perfecto.

Cuando Maradona envió a Messi a jugar como Xavi, lo hizo tan bien, que los cronistas españoles en Suráfrica se desbordaron en elogios; cuando se le necesita por los costados o en punta, siempre responde con una facilidad de adaptación que asombra; ¡cómo recupera pelotas y se proyecta velozmente fabricando contragolpes!. Un par de preguntas: ¿cómo lo prefieren, organizando o concretando? ¡Wow! Eso está difícil. Y esta: ¿Qué otro jugador puede ser tan eficaz haciendo tantas cosas, utilizando lo imprevisible como factor desequilibrante?. Pueden tomarse el tiempo que quieran rascando sus cabezas. Y apenas tiene 23 años.

Un partido en que Argentina murió decapitada por Alemania, lo mantuvo condenado a cuestionamientos. Sobre lo amargo que es eso, saben mucho el Maradona de 1982 y el Pelé de 1966, que en aquel momento, según los expertos, fue desplazado por Eusebio en el trono del fútbol, aunque tuvo tiempo y aliento para regresar en 1970.

¿Qué tan largo será el reinado de Messi?. En busca de su tercer Balón de Oro, el rival más presionante es el portugués Cristiano Ronaldo, en erupción el pasado domingo con tres goles y una asistencia a Kaká, aniquilando al Villareal. Pese a que no ha podido brillar en dos Copas, Cristiano es impactante y debe ser considerado feroz retador.

dplay@ibw.com.ni