Francisco Jarquín Soto
  •  |
  •  |
  • END

El primer grupo de la Selección Nacional de Fútbol arribó ayer a Panamá con el reto de que por segunda Copa de Naciones consecutiva, clasificar a la Copa de Oro. Un propósito que parece mucho más difícil de lo que fue en 2009, cuando se hicieron buenos partidos ante Honduras, El Salvador y Belice, para después vencer en un duelo histórico 2-0 a Guatemala.

Esta vez Nicaragua se medirá a los panameños, casi el mismo equipo que nos goleó en la Copa Oro, se enfrentará a El Salvador que no tuvo la mejor preparación pero siguen siendo superiores a nosotros y Belice, el único que está a nuestro alcance aunque al mando de un técnico como “Chelato” Ucles, muchas cosas podrían cambiar.

Lo más alentador de la fase de preparación de los nicas en Brasil fue conocer, aunque a medias, el hecho que haya recuperado la confianza Rudel Calero convirtiéndose en el líder que se espera sea siempre al ataque, saber que Samuel Wilson ha regresado y no dejarnos con el recuerdo del mal torneo que tuvo en el Apertura con Estelí y algo tan importante fue saber que Félix Rodríguez es un elemento con el que se puede contar.

Ellos tres junto a Juan Barrera y Axel Villanueva, son jugadores que podrían aportar mucho cuando se tenga el balón y aprovechar las pocas opciones que tendremos ante rivales superiores, pero clave será también el cómo se acople la defensa, la que sin duda será la zona más crítica de la Azul y Blanco.

Con algunos defensas sin experiencia en este tipo de torneo exigente, no se puede decir la última palabra por mucho que nos aseguren que se vieron bien en los triunfos que se logró en Brasil ante un club de Barrio y otro de prospectos a jugar en algún equipo.

Sería ideal para la afición nacional y todos los que estamos interesados en que le vaya bien a la selección que la defensa tenga el mejor torneo posible pero no se puede negar que los antecedentes inmediatos no son los más creíbles para esperar eso.

El Salvador sin el fogueo que tanto se critica en su país es superior a Nicaragua, y quizá la preocupación de los cuscatlecos radica en pensar que no harán más allá de clasificar la fase de grupos, pero no creen que los nicas sean el rival a vencer. Panamá es inobjetable favorito ante los nuestros. Los canaleros son los actuales campeones de la Copa de Naciones, y con tanto talento y como anfitriones, debe ser el rival más difícil del grupo, y con Belice, que hasta ahora no sufrimos revés en este torneo, las cosas pintan menos difíciles pero no se trata de sólo ir a traer los tres puntos.