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Aunque en el dogout se caracteriza por su jovialidad, que derrocha humor y disfruta la vida como si fuera el último día, el dominicano Manuel Mejía es totalmente diferente en el cajón de bateo. Ahí se convierte en una fiera llena de furia, ansiosa de herir a su presa para causar el mayor daño posible.

A lo largo de la temporada, y más en el cierre de campaña, Mejía ha dejado constancia de su utilidad con el guante y el madero. Fue líder de empujadas de la Liga Profesional (37) y en la recién finalizada serie playoff frente a los Orientales, siguió haciendo explosión con el bate, y eso es lo que espera el timonel Noel Areas en la Final que despega el sábado en Chinandega a las 4 de la tarde contra los peligrosos Tigres.

“Este Bóer que jugará ante Chinandega es totalmente diferente. Lo que pasó en la temporada regular es historia”, dijo de forma tajante el toletero dominicano. “Ellos se medirán a un rival distinto, más duro y competitivo, que está dispuesto a ganar el título”, agregó.

Más allá de la excitación de haber barrido a Granada, la posición de Mejía es congruente, porque el nivel de juego del Bóer ha dejado con la boca abierta al más férreo crítico del equipo.

No obstante, no hay que pasar desapercibido el sólido dominio que Chinandega tuvo sobre ellos en la temporada regular. Fue el único que los derrotó 13 veces de los 18 encuentros, golpeándoles hasta el orgullo.

“Yo creo que ese tiempo de descanso que han tenido los jugadores de los Tigres debe afectarlos. En cambio el Bóer se ha mantenido en acción y con gran armonía, que ha servido para lograr lo que hasta ahora hemos hecho”, expresó Manuel.

Chinandega clasificó desde el 4 de enero al vencer 7-5 al León, pero fue su última victoria. Siguieron ocho reveses seguidos y ahora necesitan recuperar la inspiración.

Lo que sí está claro es que la batalla entre Bóer y Tigres promete ser interesante, más si se trata de la urgencia de ambos clubes de colocar la inversión a la par de los resultados.

A propósito, la directiva del Bóer anuncia que el precio en home plate será de 100 córdobas, mientras se mantiene graderías con 15 y mezanine 120. Los abridores de cada equipo son: Diego Sandino (Bóer) y Julio César Raudez (Tigres).