Jorge Eduardo Arellano
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El cerrador de los Filis de Filadelfia, Brad Lidge, deberá someterse hoy a una intervención quirúrgica en la rodilla derecha, por lo que su presencia durante la inauguración de la temporada de las Grandes Ligas está en duda.

Lidge, quien es la más grande adquisición de los Filis para la campaña 2008, se resintió de la rodilla el sábado al hacer el primer lanzamiento de sus prácticas.

El lanzador fue operado de la misma rodilla en octubre pasado, cuando los médicos le removieron un cartílago.Con 31 años, Lidge regresó ayer a Filadelfia para ser intervenido.

De acuerdo con el equipo su lanzador estará fuera de acción durante tres a seis semanas. Los Filis iniciarán su campaña el 31 de marzo ante los Nacionales de Washington.

El piloto de los Filis, Charlie Manuel, expresó que Tom Gordon sería el cerrador en el juego inaugural en caso de que Lidge siga indispuesto.

‘’Si todo sale bien no dejaré de jugar ningún partido de la temporada porque estaría cuatro semanas en recuperación’’, aseguró Lidge.

Los Filis adquirieron a Lidge y al jugador de cuadro Eric Bruntlett en noviembre en un acuerdo en el que tuvieron que enviar al guardabosques Michael Bourn, al prospecto Mike Costanzo y al relevista Geoff Geary a los Astros de Houston.

Lidge, quien posee 123 juegos salvados en su carrera en las Grandes Ligas, terminó la campaña de 2007 con 19 rescates en 27 oportunidades y 3.36 de promedio de efectividad para los Astros.

Por otro lado, Barry Bonds, Sammy Sosa y Mike Piazza permanecen en la lista de desempleados dado el poco interés mostrado por los equipos en sus servicios.

El rey de los jonrones, Barry Bonds, parece ser el caso más dramático, pues de superestrella de lujo ha pasado a ser un marginado del béisbol al que todos le huyen, por su carácter controversial y los problemas con la justicia a raíz de su escándalo por esteroides.

Tras 15 años con la franela de los Gigantes de San Francisco, Bonds es el gran ausente del campo de entrenamiento del equipo en Scottsdale (Arizona).

‘’Desde septiembre sabíamos que Barry Bonds ya no regresaría con el equipo. Obviamente, ahora no tenemos mucha atención de la prensa, pero eso siempre pasa cuando se pierde a un jugador elite’’, expresó Bruce Bochy, manager de los Gigantes.

Bonds permanece encerrado en su casa, manteniendo un bajo perfil, en espera del juicio que comenzará el 29 de febrero.

El jugador debe responder por acusaciones de perjurio y obstrucción a la justicia cuando le mintió a un gran jurado federal al afirmar que no había usado esteroides intencionalmente para mejorar el rendimiento.

Dueño del récord de jonrones de todos los tiempos, con 762, Bonds necesita la temporada de 2008 para quebrar otras marcas.

Está a sólo 65 hits de convertirse en el vigésimo noveno miembro del club de los 3,000 imparables. Necesita sólo 20 carreras anotadas para desplazar al legendario Ty Cobb de la segunda plaza de esa lista, y 69 para ocupar el primer lugar, que ahora posee Rickey Henderson.

Con 38 extrabases más pasaría a Hank Aaron en el liderazgo de batazos múltiples de todos los tiempos.

Algo similar le ocurre al dominicano Sammy Sosa, quien tampoco ha recibido ofertas formales de los equipos, pese que la pasada campaña demostró que aún tiene condiciones para mantenerse en el béisbol elite.

‘’Me siento en condiciones de jugar, de no ser así, sería el primero en decir adiós’’, expresó Sosa.

En 2007 el toletero regresó a las Mayores luego de tomarse un año de descanso y como designado, en 114 juegos, cosechó promedio ofensivo de .252, con 21 jonrones y 92 carreras remolcadas con los Rangers de Texas.

El 20 de junio pegó su jonrón 600 en las Mayores, club al que sólo han ingresado Barry Bonds (762), Hank Aaron (755), Babe Ruth (714) y Willie Mays (660).

Hasta ahora, él único equipo que ha mostrado cierto interés son los Reales de Kansas City, quienes le mantienen en una incierta lista de reserva por si algunos de los nueve jardineros que están en su campo de entrenamiento no hace el grado.

Mike Piazza, el receptor que más jonrones ha bateado en la historia de Ligas Mayores (396), también permanece en la incertidumbre, pese a su eficiente campaña de 2007 con los Atléticos de Oakland.

Piazza, de 38 años, bateó .275, con ocho jonrones y 44 remolcadas en 83 partidos.

En cierta forma Bonds, Sosa y Piazza y otros veteranos que esperan la llamada a filas, son víctimas de la actual crisis que estremece a la economía estadounidense.

Con peloteros más jóvenes y menos costosos que trabajan como activos a futuro en el mercado beisbolero, ¿quién se arriesga a invertir en acciones dudosas?