• Dallas / EFE |
  • |
  • |

El lunes llegaron a Dallas los equipos que se disputaran la XLV Super Bowl hoy (5:29 p.m.), los Steelers de Pittsburg y los Packers de Greenbay, pero a su vez hizo acto de presencia en la ciudad tejana uno de los peores temporales de nieve y hielo de los últimos años y que todavía azota la urbe.


Aunque el partido no corre peligro gracias al techo que cubre el estadio de los Cowboys, la principal preocupación de los organizadores es la asistencia de los aficionados. La víspera del partido, las calles de Dallas están vacías de gente y llenas de nieve. De hecho, todas las actividades al aire libre que estaban programadas para el público asistente han reducido sus precios a más de la mitad.


La preocupación principal de las autoridades es la seguridad en las inmediaciones del estadio. En las últimas horas los desprendimientos de hielo de la cubierta del estadio han provocado lesiones de poca gravedad a siete personas.


Los principales afectados por la inesperada tromba de nieve van a afectar sobre todo a los comerciantes de Dallas. La semana de la Super Bowl es una de las más esperadas del año por los negocios de la ciudad que alberga el partido. Se estimaba que el evento podría generar más de 500 millones de euros, con 100 millones de espectadores viéndolo por televisión.


Entre las cosas a resaltar a causa de las nevadas en Dallas está el reporte de al menos siete personas el viernes, una de ellas en estado crítico, tras caer hielo del techo del estadio de los Dallas Cowboys, donde hoy se disputará la final del Super Bowl.

Defensas menos infranqueables
En medio de esta enorme preocupación alrededor del estadio, en la cancha se espera un duelo muy disputado entre las defensas más efectivas de la etapa regular. Dejando de lado las yardas cedidas, lo que hay que saber es que los Pittsburgh Steelers permitieron apenas 14.5 puntos por encuentro, mientras que los Green Bay Packers permitieron 15.0. Nadie más en la NFL permitió un promedio menor a 16.9 puntos por encuentro. Ese rasgo por sí sólo hace de este Super Bowl uno de los más atractivos en la historia reciente, por lo menos sobre el papel.


Pittsburgh va en busca de su séptima coronación en el Cowboys Stadium, la tercera en los últimos seis años, mientras que el de Green Bay (13-6) ha conseguido tres títulos, incluyendo los dos primeros bajo la conducción del propio Lombardi, y otro en 1997, con el mariscal de campo Brett Favre al frente.