•   Madrid / EFE  |
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El Chelsea, con Fernando Torres en la grada, se despidió de la Copa de Inglaterra tras caer en la tanda de penaltis ante el Everton (1-1), que avanzó a los octavos de final que ya han superado el Manchester United, el Birmingham y el Stoke
City, que evitaron las sorpresas.

 

El conjunto de Carlo Ancelotti, que afrontó el encuentro de desempate de los dieciseisavos de final, encarriló el partido en la prórroga con un gol de Frank Lampard. Sin embargo, en el tramo final, Leighton Baines, de falta, logró el empate y llevó el encuentro a los penaltis, que el cuadro de Liverpool aprovechó para lograr el pase. El francés Nicolas Anelka y Ashley Cole marraron sus lanzamientos.


Fernando Torres, refuerzo invernal del Chelsea, tuvo que ver el nuevo revés de su equipo desde la grada. La legislación del fútbol inglés le impide disputar este torneo, ya que lo había jugado con el Liverpool antes de fichar por el club londinense.


El Everton se enfrentará al Reading en los octavos de final que superaron ya el Manchester United, el Birmingham y el Stoke City.


Un gol de Wes Brown, a la media hora, a centro de Darron Gibson, propició el triunfo del United ante el Crawley Town, de quinta categoría.
Alex Ferguson puso en escena un equipo plagado de suplentes, aunque mantuvo en el banquillo al delantero Wayne Rooney, que salió tras el descanso por el brasileño Anderson.


El Manchester United sufrió más de lo esperado y fue incapaz de lograr un marcador más holgado frente un adversario plagado de entusiasmo y alentado por la posibilidad de firmar un registro histórico.


El Birmingham le ganó 3-0 al Sheffield Wednesday, de Tercera, y selló
también su pase para los cuartos de final. El Stoke City también cumplió frente al Brighton que entrena el uruguayo Gustavo Poyet (3-0).