•   Londres / EFE  |
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El Chelsea se clasificó sin problemas para los cuartos de final de la Liga de Campeones al empatar este miércoles sin goles con el Copenhague, pues se nutrió de la ventaja conseguida en la ida y se pudo permitir el lujo de desperdiciar sus muchas ocasiones en Stamford Bridge.

Pese a la escasa necesidad con la que los locales llegaron a este duelo, tras ganar por 0-2 en Dinamarca, el plantel de Carlo Ancelotti irrumpió imparable y creativo. Destacó el papel de Didier Drogba, que trabajó junto a Anelka mientras Fernando Torres permanecía en el banquillo.

Ocasiones no faltaron al Chelsea, pero sí acierto y efectividad a las asistencias que colocaba a menudo Ashley Cole desde la banda izquierda a sus compañeros.

La primera de ellas llegó a los pies de Frank Lampard a los tres minutos de partido y se le escapó al inglés, que no la supo dirigir en condiciones.
Sería sólo la primera de las innumerables ocasiones de gol que tuvieron en la primera parte los “blues”, amenazados de vez en cuando por el peligro de los daneses en el juego a balón parado.

Un tiro libre del Copenhague estrellado contra la muralla del Chelsea (minuto 5), un saque de esquina rápidamente despejado por los ingleses (minuto 8) y un espléndido tiro libre que pega directamente con el poste (minuto 24) resumen las hazañas del Copenhague, que estuvo muy cerca de alcanzar la ventaja en esa última acción.

Tras la reanudación, los daneses, dirigidos por Stale Solnakken, siguieron buscando su necesitada goleada, mientras Ancelotti hacía sus cambios en la delantera para dar salida en el minuto 67 a un Torres fresco.

Entre el ir y venir desesperado de los visitantes, el Chelsea se echó a defender, más tranquilo conforme se veía cerca el final, al que no tuvo más que esperar con el marcador vacío para encaminarse a la siguiente fase de la competición.