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Apenas aterrizando de regreso, y me encuentro con la noticia que Román “Chocolatito” González, salió hacia Puebla hasta ayer por la tarde, es decir batallando contra reloj, para su pelea con el azteca Manuel “Chango” Vargas.

¡Diablos!, salir un miércoles por la tarde, llegar a México vía San Salvador o Panamá, seguir dos horas en bus hasta Puebla, aclimatarse hoy, pesarse mañana y pelear el sábado colocando a riesgo el cinturón AMB de las 108 libras, que Reveco dejó en el aire para saltar a otra categoría.

¿Qué es esto? Va a pelear “Chocolatito” en Play Station o lo hará en serio. Si es en serio, cómo explicar ese atraso. Pensar que hace más de 40 años, el “Ratón” Mojica salía hacia México ocho días antes de fajarse con “Alacrán” Torres, “Zorrita” González, o cualquier otro rival.

Manejando al actual Campeón de las 108 libras, la gente de Prodesa puede colocar ciertas condiciones sobre el tapete, entre ellas algo elemental, como es que el púgil viaje con suficiente anticipación. Si no es así por culpa de la promotora mexicana, exigir una posposición. Lo fundamental es proteger al pinolero.

¿Por qué aceptar ese atraso? Alguien falló, aquí o allá.
Seguramente Román que se fue con el entrenador Arnulfo Obando, consiguió un buen estado atlético, pero se necesita garantizar la mayor tranquilidad posible, no alterar innecesariamente el sistema nervioso, sometiéndose a presión antes de subir al ring.

Hay confianza en nuestro pequeño gladiador más allá de estas dificultades, que entrenará hoy, deberá estar en el peso mañana, y subir al ring lo suficientemente afilado para esquivar fantasmas.

Ojalá todo marche sobre rieles.