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Hoy no es muy habitual que un jugador vigile o persiga a otro por todo el campo. El fútbol ha evolucionado y la marca en zona predomina sobre la individual. La batalla que libran algunos poquísimos defensas en nuestro balompié para evitar la caída de su marco se ha escaseado, pero hay algunos en nuestro medio que sí actúan como "perros" de caza.
Detrás de todo gran futbolista hay un gran marcador. Esta es una máxima del fútbol que en los últimos tiempos parece desaparecer y la prueba de ello es que los delanteros apenas tienen que lidiar con algunos de ellos que existen, no en todos los equipos.
Managua FC tiene a dos jugadores de esta estirpe, el central Mario García y el contención Víctor Norales, ellos no sólo se suman al ataque acompañando a sus demás colegas, sino que lo hacen arrinconando a los atacantes contrarios, ambos son sólidos en defensa y eficientes en la cobertura.
Diriangén tiene a David Solórzano ejerciendo esa función, pero un poco adelantado, ubicado entre el mediocampo y la defensa, todo el ataque contrario casi siempre rebota en él, que siempre está encima del jugador que tiene el balón.
Walter Ferreti presenta un trío de feroces cazadores que sin duda son de los mejores "muros" de caza. Tienen al novato Josué Quijano y a los veteranos Eustace Martin y Silvio Avilés. Martin, pese a la edad, sigue siendo el más grande en esa función; Avilés se mueve con un poco más libre por el lateral izquierdo, pasando incluso el mediocampo, mientras Quijano se mueve como felino entre el área grande, atento a cualquier ataque del adversario.
Eustace Martin, por el centro del terreno, intimida su presencia y rudeza a la hora de defender el balón.