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¿Cómo preferimos a Vicente Padilla este año, abriendo, sosteniendo o rematando juegos? Mientras el “pistolero” pinolero se restablece del problema en su antebrazo derecho, no hay nada definido, pero es obvio que tanto Jonathan Broxton como Jon Garland lo ven convertido en una seria amenaza.

El nuevo manager de los Dodgers, Don Mattingly, estará muy pendiente de Broxton, sumergido durante  2010 con 4.04 en carreras limpias durante 62 entradas y un tercio, reducido a 22 rescates y con balance de 5-6, permitiendo 64 hits. Esas no son cifras para quien pretende ser considerado un factor de seguridad en un equipo contendiente.

Chequeen esto que es verdaderamente alarmante para Mattingly: después del Juego de Estrellas, Broxton, con brazo de trapo, registró 7.13 en efectividad, con cuatro derrotas y tres posibilidades de salvamento enviadas al cesto de la basura, en sus primeras siete presentaciones. Joe Torre no lo podía creer, los aficionados Dodgers pensaron estar ante una caricatura grotesca, y Mattingly, por supuesto, no resistiría un despegue así.

¿Quién el hombre para tan decisiva tarea, de seguir flaqueando Broxton? Vicente Padilla, con poder, variados recursos, suficiente experiencia “toreando” dificultades, y atraído por disponer de esa opción que podría impulsarlo al estrellato en plena madurez. Claro, se necesita un completo restablecimiento de su escopeta para evitar ese constante entrar y salir de la lista de inhabilitados.

Revisemos a Garland. Como quinto abridor, el respaldo de sus 14 victorias por 12 reveses con 3.47 en carreras limpias, trabajando para San Diego, se ve consistente, porque pocas veces un abridor número cinco puede ofrecer tanto. Él ha sido más pitcher que Padilla con dos temporadas de 18 triunfos y dos de 14 desde 2005, y su pretensión es avanzar en la rotación saltando sobre Kuroda, Lilly o quien sea, pero con todo lo estimulante que es eso, el nica estará atento para saltar al ruedo con capa y espada, si Garland se arruga.

Lo que vemos más viable es lo de Broxton, a quien estaremos persiguiendo lanzamiento tras lanzamiento, funcionando como rematador. Es más eriza pelos que Vicente, pero su pérdida de astucia en la segunda mitad de temporada lo convirtió en discutible.

Además, rumbo a los 34 años, según el reporte oficial, Padilla como cerrador estaría encontrando una forma de prolongar su carrera, como lo han hecho otros tiradores exitosamente. Lo que menos nos interesa es verlo que este en el relevo medio, porque se le vería  poco, pero mientras se abren otras opciones, estará ahí.

dplay@ibw.com.ni